Un Clásico que Pasará a la Historia
La final del Estadual Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó bajo una nube de escándalo y violencia. El árbitro Matheus Candançan dejó constancia en su acta oficial de una cifra asombrosa: 23 jugadores expulsados en total. Este insólito incidente no solo propició un desenlace sorprendente —con el gol de Kaio Jorge que coronó a Cruzeiro campeón—, sino que también rompió récords históricos del fútbol brasileño, superando las 22 expulsiones de un partido celebrado en 1954.
El Origen del Caos
El conflicto estalló tras un enfrentamiento entre el arquero Everson y el mediocampista Christian. Ambos jugadores fueron sancionados por el árbitro; Everson, por “golpear brutalmente” a Christian, y el mediocampista por una patada que ya no tenía sentido tras la pérdida de balón. Lo que siguió fue un espectáculo dantesco: puños y patadas voladoras cruzaron el campo de juego, mientras figuras como Lucas Romero y Hulk se veían envueltos en la gresca. La escena se tornó tan incontrolable que se requirió la intervención de la policía militar para calmar los ánimos.
Récord que Nadie Quiso Batir
Las expulsiones no se pudieron adjudicar en el momento debido al descontrol. Sin embargo, el acta reveló que por Cruzeiro fueron expulsados: Cássio, Fagner, Fabrício Bruno, entre otros, y por Atlético Mineiro: Everson, Gabriel Delfim, Hulk, entre otros. Con estas sanciones, los 23 expulsados establecerron un nuevo récord, y el Código Brasileño de Justicia Deportiva estipula que estas penalizaciones tendrán efecto solo en las competencias organizadas por la Federación de Fútbol de Minas Gerais, lo que significa que los jugadores no enfrentarán suspensiones en el Brasileirão ni en la Copa do Brasil. La tensión entre Cruzeiro y Atlético Mineiro, ya histórica, promete resurgir cuando se vuelvan a encontrar el 3 de mayo.


