La Postura Firme de María Eugenia Vidal hacia Javier Milei
En un contexto político caracterizado por tensiones y cambios, la diputada del PRO, María Eugenia Vidal, ha tomado la delantera al expresar su respaldo a las reformas impulsadas por Javier Milei, líder de La Libertad Avanza. En una serie de declaraciones, subrayó que, a pesar de su apoyo, el PRO no necesita “pintarse de violeta” para ser parte del Gobierno. Esta frase, que resuena en el ámbito político, refleja la determinación de Vidal de mantener la identidad del partido intacta, evitando que se diluya en un mar de fusiones y desbandadas.
Durante una conversación con medios, Vidal abordó el fenómeno de las deserciones desde el PRO hacia La Libertad Avanza, sugiriendo que este movimiento podría estar llegando a su fin. Señaló que los que decidieron irse ya lo han hecho, y el PRO continúa firme en la construcción de una propuesta política sólida. A su juicio, el ambiente polarizado que se vive en el país, que coloca al kirchnerismo ante la mirada pública como una alternativa, complicaría aún más el escenario político. “La polarización que promueven estas opciones solo sirve para ganar elecciones, no para lograr una gestión efectiva,” argumentó, resaltando la necesidad de un cambio en el abordaje político argentino.
Uno de los temas más prominentes abordados por la diputada fue su propuesta de reformar la constitución, argumentando que el ciclo electoral actual, que obliga a frecuentes campañas, socava la estabilidad y efectividad de la gobernanza. Sugirió la consideración de un sistema que contemple mandatos de seis años sin reelección y elecciones cada tres, lo que a su juicio brindaría mejor gobernanza y un marco más estable para implementar políticas. Además, enfatizó la importancia de que el PRO se posicione como una opción viable frente a La Libertad Avanza, destacando los riesgos de un juego político binario dominado por el kirchnerismo o Milei. Así, con un mensaje directo, Vidal expresó que el PRO debe contribuir a un cambio significativo y eficaz en la dirección del país, sin perder su esencia ni su compromiso con la ciudadanía.


