La Protección del Mallín del Kilómetro 12: Un Respiro Necesario
El Concejo Municipal de Bariloche ha tomado una decisión clave al aprobar una ordenanza que detiene por 90 días el avance de nuevas construcciones en el Mallín del kilómetro 12 y sus alrededores. Esta medida surge como respuesta a las crecientes denuncias de vecinos y organizaciones que han alertado durante años sobre ocupaciones ilegales y rellenos que están afectando al humedal y al lago Nahuel Huapi. La resolución ha traído un respiro a los habitantes de la zona, pero muchos son conscientes de que el conflicto se arrastra desde hace más de tres años, y una pausa temporal no es suficiente para revertir el daño acumulado.
Opiniones de los Vecinos: Lihue Bariggi Amara
Uno de los residentes más activos en la defensa del área es Lihue Bariggi Amara, excandidato a intendente y vecino del kilómetro 12. En una reciente entrevista, Bariggi Amara describió cómo el mallín se encuentra rodeado por los barrios Pájaro Azul, Casa de Piedra y Nahuel Malal, creando una presión urbanística que ha deteriorado este entorno natural. Según él, se tiende a perder de vista la importancia ambiental de estos mallines, lo que conlleva a un fenómeno recurrente: las inundaciones. Como él mismo señala, “la naturaleza termina marcando la cancha” cuando se intenta avanzar sobre ella, resaltando la necesidad de un enfoque más sostenible en la construcción.
Un Futuro Sostenible: Propuestas para la Ordenanza
La perspectiva de Bariggi Amara sobre el futuro de la ordenanza es clara. Sostiene que el principal eje debe ser el cuidado del ambiente y que es fundamental incorporar la participación activa de los vecinos en la toma de decisiones. Esto implica que la normativa no debería definirse “lejos del territorio”, ya que los habitantes conocen de cerca las problemáticas que enfrentan. Existen preocupaciones sobre cómo muchas construcciones afectan los cursos de agua y modifican las condiciones del suelo. Bariggi Amara enfatiza que es crucial establecer un marco regulatorio que permita proteger el mallín y evite nuevas intervenciones que puedan agravar el daño. Su mensaje es claro: la participación comunitaria y la regulación ambiental son esenciales para un desarrollo que respete tanto el entorno natural como la calidad de vida de los vecinos.
El panorama en el Mallín del kilómetro 12 es un claro recordatorio de la importancia de equilibrar el desarrollo urbano con la conservación ambiental. Esta pausa temporal en las construcciones genera expectativas, pero también la urgencia de encontrar una solución duradera que contemple los valores ecológicos y comunitarios de la región.


