Cambios en los Subsidios Energéticos: Impacto en los Hogares de Ingresos Medios
El Gobierno argentino ha decidido implementar un nuevo régimen de subsidios energéticos que promete repercutir de manera contundente en los hogares de ingresos medios. A partir del 1° de enero, más de 140 mil familias dejarán de recibir subsidios para servicios de luz y gas, en un contexto de ajuste impulsado por la administración de Javier Milei. Esta medida, contemplada en la Resolución 484/2025 de la Secretaría de Energía, busca simplificar el sistema actual, eliminando la segmentación en favor de una dualidad radical: quienes recibirán subsidios y quienes no. Este cambio, que afecta en particular a los hogares de ingresos medios, trae consigo un aumento en las facturas y la pérdida de bonificaciones históricas.
En concreto, el nuevo esquema implica una reducción en el umbral de ingresos accesibles a los subsidios, estableciéndolo en tres Canastas Básicas Totales (CBT), lo que corresponde aproximadamente a 3,6 millones de pesos. Actualmente, 9,24 millones de usuarios de electricidad y 5,13 millones de usuarios de gas se benefician de estos subsidios, pero con las nuevas disposiciones, muchos verán sus tarifas elevarse de manera drástica. En el caso de la electricidad, las bonificaciones se reducirán del 100% hasta 350 kWh mensuales para ingresos bajos, a solo un 50% para consumos que van de 300 kWh en invierno a 150 kWh en primavera y otoño. Así, el soporte financiero que antes recibían muchas familias se convertirá en un recorte significativo en sus facturas mensuales.
Respecto al gas, el subsidio se limitará a un 50% durante los meses de mayor consumo, que van de abril a septiembre, mientras que en el resto del año los hogares deberán afrontar el costo total de 3,80 dólares por millón de BTU. Esto contrasta marcadamente con el precio variable que se aplica en la industria y marca un cambio notable en la forma en que las familias abordan el gasto energético. Aquellos beneficiarios del Programa Hogar, que consumen gas en garrafa, también deberán hacer un trámite para continuar recibiendo apoyo. Con esta reforma, el Gobierno busca racionalizar aún más el gasto en subsidios energéticos, intentando reducirlo del 0,65% del PBI a una cifra aún más baja, lo que plantea un desafío adicional para los hogares que ya sienten el peso del aumento en los costos de servicios básicos.


