La Intimidad del Festejo de Mirtha Legrand para Recibir el 2026: “Estoy feliz”
La noche del 31 de diciembre de 2025 se llenó de magia y alegría en el Hotel Costa Galana de Mar del Plata, donde Mirtha Legrand, un ícono de la televisión argentina, celebró la llegada del nuevo año rodeada de sus seres queridos. A sus 98 años, la diva demostró nuevamente su inquebrantable espíritu y vitalidad. Su entrada fue un espectáculo en sí mismo, con un vestido blanco deslumbrante diseñado por Claudio Cosano, que reflejaba no solo su estilo, sino también la luz de un año lleno de esperanza. Desde el momento en que llegó, acompañada de su equipo de confianza, la energía en el ambiente fue palpable, creando una atmósfera ideal para una celebración tan significativa.
Durante el festejo, la mesa principal se convirtió en un punto de encuentro para una selecta compañía que incluyó a Claudia Álvarez Argüelles, presidenta del grupo familiar del hotel, así como a amigos cercanos y figuras del espectáculo. Todos compartieron anécdotas, brindaron por un año nuevo y disfrutaron de un servicio gastronómico excepcional que acompañó el evento. Mirtha, desde su lugar de honor, deslumbró no solo por su atuendo, sino por su carisma y positividad. La emoción fue evidente cuando tomó la palabra para brindar, expresando su felicidad de compartir una noche tan especial. Sus palabras, cargadas de optimismo, resonaron en el salón: “Vamos a disfrutar de esta noche, con amor y el deseo de tener un país maravilloso”.
La atmósfera festiva se intensificó con la música y el baile. Mirtha, a pesar de su edad, no dudó en integrarse a la celebración y se dejó llevar por la animación del evento. Es un recordatorio de que la elegancia, la historia y una mentalidad juvenil pueden converger en una misma celebración. Esta noche no solo marcó el inicio de un nuevo año para Mirtha Legrand, sino que también reafirmó su creencia en que cada celebración es una oportunidad para renovarse. La vitalidad y la pasión por la vida que esta figura emblemática irradia son un legado que trasciende generaciones y un ejemplo atemporal de que la verdadera juventud se encuentra en el espíritu.


