Preocupación de la ONU por la situación en Venezuela
La situación en Venezuela ha captado la atención global tras la reciente intervención militar de Estados Unidos, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirá de urgencia el próximo lunes, no solo por el operativo denominado “Resolución Absoluta”, sino también por el precedente peligroso que podría sentar a nivel internacional, según declaraciones del secretario general de la ONU, António Guterres. Este consejo, compuesto por 15 miembros, fue convocado tras la solicitud de Colombia, con el apoyo de Rusia y China, reflejando así la polarización del apoyo internacional sobre el conflicto.
Desde Caracas, el embajador Samuel Moncada ha denunciado que Estados Unidos está llevando a cabo lo que él define como una “guerra colonial”, buscando destruir el sistema republicano venezolano y establecer un “gobierno títere” que facilite el control de las vastas reservas de petróleo del país. Este argumento se apoya en la acusación de que se está violando la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados. Guterres ha expresado una profunda alarma por estos eventos y ha subrayado la necesidad de un diálogo inclusivo, enfatizando el respeto por los derechos humanos y el estado de derecho en el país sudamericano.
Diversas reacciones a nivel global han emergido, destacando la preocupación de varios líderes mundiales. La representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Kaja Kallas, instó al respeto del derecho internacional después de conversar con el secretario de Trump, Marco Rubio. Desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó los bombardeos en territorio venezolano como una “grave afrenta a la soberanía” venezolana. Por su parte, el presidente español Pedro Sánchez ha manifestado que su gobierno está haciendo un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos, instando a la desescalada y al compromiso con los principios de la ONU. Es claro que la comunidad internacional no solo sigue de cerca la situación, sino que también está abogando por una resolución pacífica en medio de una crisis que podría influir en el equilibrio geopolítico de la región.


