El Encuentro Inesperado de Esther Goris y Robert De Niro
En un ambiente lleno de nervios y expectativas, el estudio de MasterChef Celebrity se convirtió en el escenario perfecto para que Esther Goris compartiera una de sus historias más curiosas: su supuesto romance con la icónica estrella de Hollywood, Robert De Niro. La presentadora Wanda Nara, conocida por su habilidad para sacar a relucir secretos, no dudó en solicitarle a Goris que desenterrara este “chisme internacional”. Con gracia y picardía, la actriz recordó cómo a sus 23 años asistió a una fiesta en la que el reconocido actor estaba presente. Aunque había llegado un poco tarde y el ambiente ya estaba cargado, pronto se encontró frente a frente con De Niro, describiendo la situación como una mezcla entre el deseo y el asombro.
El relato tomó un giro aún más entretenido cuando Goris comenzó a detallar su interacción con De Niro. Acompañada de copas de champán y un lenguaje que parecía más bien un juego de charadas, se sintió cada vez más cómoda. “Hablamos toda la noche, no sé en qué idioma”, confiesa, lo que desató las risas de sus compañeras en el estudio. La química entre ambos creció con cada sorbo, y en medio del bullicio de la fiesta, el personaje de Eva Perón no solo dejó fluir sus palabras, sino también su entusiasmo y desparpajo. Este momento de confianza y alegría hizo que la audiencia se sintiera parte de una experiencia mágica y surrealista.
La historia dio un vuelco inesperado cuando Lito Cruz, amigo íntimo de De Niro, se hizo presente para transmitir un mensaje intrigante: “Bob quiere tomar un café con vos”. La respuesta de Goris fue tan reveladora como inesperada. Con un tono de firmeza y orgullo, explicó que no tenía intenciones de facilitar el encuentro. “Decile que por lo menos se moleste él en subir”, recordó, dejando a todos boquiabiertos. Al finalizar su anécdota, Wanda Nara, sin perder el tiempo, lanzó la pregunta que todos tenían en mente: “¿Te lo comiste o no te lo comiste a De Niro?”. La respuesta de Goris, con humor, fue clara: “¡Qué me lo voy a comer si no tomé ni el café!”. Esta frase resonó en el estudio, aportando un toque de ligereza y conectando a la audiencia con la persona auténtica y carismática que es Esther Goris.


