Sabrina Rojas: Reflexiones sobre su Matrimonio y Divorcio
En un reciente episodio del ciclo de streaming “Bondi Live”, Sabrina Rojas sorprendió a la audiencia al compartir detalles poco conocidos sobre su divorcio con Luciano Castro. En el contexto del anuncio del próximo casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat, la charla se tornó en una interesante reflexión sobre su propia experiencia. Con un tono natural y auténtico, Rojas mencionó que casarse implica más que un simple papel: “El mayor cambio es convivir o no. Divorciarse es caro también. Yo me casé una vez y no me volvería a casar”, aseguró, revelando que su separación se había concretado hacía poco tiempo, pero que en realidad, su relación terminó cinco años atrás.
La cronología de su separación fue motivo de asombro para el conductor, Ángel de Brito, quien quedó sorprendido al enterarse de que habían tardado tanto en formalizar el divorcio. Sabrina explicó con ironía: “Nos olvidamos. Hasta que un día dijimos: Che, seguimos casados, nos tenemos que pedir permiso para vender el auto”. Este comentario muestra la ligereza con la que ambos abordaron sus temas legales. En este sentido, Rojas compartió anécdotas sobre cómo manejaron la burocracia del divorcio con humor, como cuando Luciano la llamaba para que firmara documentos, reflejando una relación cordial y espontánea aún después de la separación.
La espontaneidad de Sabrina también se hizo evidente en su rol como conductora en “Sálvese Quien Pueda”, donde narró detalles divertidos de su casamiento con Castro. Desde enterarse a último momento que se casarían hasta hacer una ceremonia sencilla en el registro civil, Rojas reveló momentos que retratan la descontracturada forma en que tomaron decisiones importantes en su vida. Su forma de reírse de esas situaciones, incluyendo una observación divertida sobre la personalidad de Luciano, permite ver su capacidad para lidiar con el pasado de una manera saludable. En un mundo donde los divorcios suelen cargar con un aura de dramatismo, la perspectiva de Sabrina trae frescura y humanidad a un tema que, a menudo, se presenta de manera más seria.


