El Debut de Morena Beltrán y la Polémica de la Inclusión Femenina en el Fútbol
La reciente inclusión de Morena Beltrán como comentarista en ESPN durante el partido entre Argentinos Juniors y Sarmiento de Junín es un hito en la historia del fútbol argentino. Este debut marca el regreso de una mujer en este rol después de 10 años en la Liga Profesional. La emoción por su participación fue palpable en redes sociales y entre diversas figuras del ambiente deportivo, quienes elogiaron su talento y profesionalismo. Sin embargo, la celebración se vio empañada por los comentarios de Horacio Pagani, quien a través de su intervención en el programa Bendita (El Nueve) generó un gran revuelo al expresar opiniones abiertamente machistas que, lamentablemente, son un reflejo de ideologías aún arraigadas en el ámbito del periodismo deportivo.
Las declaraciones de Pagani, que afirmaron que “el fútbol es masculino esencialmente” y sugirieron que “las mujeres que no juegan al fútbol no deberían meterse”, desataron una ola de reacciones. En el mismo programa, Estefi Berardi planteó la necesidad de más relatoras mujeres, a lo que Pagani reaccionó con ironía, evidenciando una cerrada resistencia al cambio. Esta situación no solo revivió antiguas discusiones sobre la presencia femenina en espacios tradicionalmente masculinos, sino que también dejó en evidencia la división generacional que persiste en los medios deportivos argentinos. Mientras personajes como Federico “Negro” Bulos admiraban el trabajo de Beltrán, Pagani se desentendía de sus logros, cuestionando el valor de la juventud en el contexto del periodismo deportivo.
Las reacciones a los comentarios de Pagani no se hicieron esperar. Voces críticas como la de Luciana Rubinska, quien instó a Pagani a reflexionar sobre sus afirmaciones, resaltaron la necesidad de reconocer el talento de las mujeres en el deporte. Rubinska, en una clara manifestación de apoyo a sus colegas, argumentó que no existe evidencia que sustente la idea de que los hombres tengan más aptitudes que las mujeres en este ámbito. Su llamado a la reflexión y a un cambio de perspectiva abre la puerta a un necesario debate sobre la inclusión y el respeto en el fútbol, más allá de las viejas ideas que aún persisten en algunos sectores.


