Fondo Monetario Internacional y su próxima misión en Argentina
Una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará en los próximos días a Argentina con un objetivo específico: realizar la segunda revisión del programa de apoyo económico que se firmó en abril pasado. Esta revisión es crucial para desbloquear un nuevo desembolso de US$1000 millones, que resulta esencial para las finanzas del país. Desde la firma del acuerdo inicial, Argentina ha estado en la mira del FMI, cumpliendo con ciertas condiciones mientras enfrenta otros desafíos. La situación actual gira en torno a dos temas clave: el superávit fiscal y las reservas del Banco Central para el año 2025, elementos que serán fundamentales para el futuro económico del país.
El rendimiento del superávit fiscal ha sido un aspecto positivo, registrando cifras del 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI) y un superávit primario cercano al 1,4%. Estos resultados superan la meta del 1,3% del PBI que estableció el FMI, lo que reforzó la narrativa de un manejo fiscal responsable en medio de la adversidad económica. No obstante, la acumulación de reservas ha sido un punto delicado. El Banco Central se encuentra significativamente por debajo de lo esperado, con un déficit de US$11.085 millones, lo que ha llevado al equipo económico argentino a solicitar un “waiver” al FMI. Este tipo de concesión podría influir en las futuras negociaciones y en el avance del programa económico.
Además de las revisiones técnicas, la diplomacia sigue jugando un papel vital. Recientemente, en el Foro de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con Kristalina Georgieva, directora del FMI. Georgieva calificó el encuentro de positivo, destacando los progresos en el programa económico argentino. Sin embargo, las dificultades no se detienen aquí. Para 2026, Argentina enfrenta un calendario de pagos que redondea alrededor de US$4500 millones, con vencimientos programados que requieren un manejo financiero cuidadoso. Ya se han realizado pagos en febrero por US$839 millones y se avecinan otros desembolsos en los próximos meses. Con un cronograma que incluye pagos en mayo, agosto, septiembre, noviembre y diciembre, la estrategia del país será clave para garantizar su estabilidad económica en el corto plazo.


