El paro de controladores aéreos, en suspenso tras un diálogo prometedor
El clima de tensión en el ámbito de la aviación nacional ha tomado un giro inesperado. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió suspender el paro de controladores aéreos que estaba programado para comenzar el lunes 9 de febrero. Esta decisión fue anunciada después de una reunión clave en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) con las nuevas autoridades del Ministerio de Transporte, quienes invitaron al gremio a dialogar sobre las mejoras salariales y otros beneficios laborales que reclaman. Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional, enfatizó que “el diálogo ha sido siempre nuestra primera opción”, señalando que esta oportunidad se da con el objetivo de encontrar soluciones viables a largo plazo.
A pesar de la suspensión del paro, el líder de ATE ANAC, Marcelo Belleli, dejó claro que las demandas del gremio siguen vigentes. Explicó que la medida se pospone mientras las negociaciones continúan, manteniendo la determinación de buscar respuestas a un pliego de reclamos que incluye la urgente recomposición salarial y la reversión de recortes anteriores. Antes de la reunión, el ambiente era bastante crítico, con una asamblea en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza donde se ratificó el plan de huelga. Esta movilización amenazaba con paralizar por completo los servicios de control y administración en todas las terminales, generando preocupación entre los viajeros y los trabajadores del sector.
El conflicto no es nuevo y refleja una relación desgastada entre el gobierno y sus empleados. Desde ATE, se ha señalado el proceso de “acefalía de instancias de mediación” como una de las causas del malestar. La falta de respuestas por parte del gobierno había llevado a los trabajadores a considerar la huelga como única opción. Además, cuestiones como la inflación y la seguridad operativa son puntos críticos en un contexto donde los controladores y otros trabajadores aeroportuarios no solo buscan mejorar sus condiciones laborales, sino también garantizar el funcionamiento seguro de la aviación civil. Con el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado bajo la mira del sindicato por la falta de avances, las miradas están puestas en la próxima ronda de negociaciones. Por ahora, los pasajeros pueden sentir un alivio momentáneo, pero el futuro del conflicto aún está en juego.


