La Caída del Sector Manufacturero Argentino: Un Escenario Preocupante
La industria manufacturera en Argentina ha estado atravesando un periodo sumamente complejo, marcado por su sexta caída interanual consecutiva al finalizar 2025. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), diciembre cerró con una retracción del 3,9% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso genera alarma no solo entre economistas, sino también entre los actores de las industrias que más han sufrido, como la automotriz, textil, y de maquinaria y equipo. Las políticas económicas implementadas hasta ahora no han logrado revertir esta tendencia negativa, dejando a muchos preguntándose cuáles serán los próximos pasos para reactivar un sector vital para la economía del país.
Los números son contundentes: la industria automotriz ha visto una caída del 19,4%, mientras que el sector textil e indumentaria ha retrocedido un 18,7%. La producción de maquinaria y equipo, por su parte, se ha desplomado un 12%. Este escenario se ve agravado por la apertura comercial continua y una demanda interna débil, lo cual ha limitado significativamente las oportunidades de crecimiento. La competencia internacional, especialmente por el ingreso de automóviles chinos, ha intensificado la presión sobre el mercado local, complicando aún más las exportaciones hacia Brasil, un socio comercial clave. De esta forma, el contexto se torna cada vez más desafiante, y el sector manufacturero enfrenta un futuro incierto.
Sin embargo, no toda la noticia es negativa. A pesar de las caídas pronunciadas, ciertos segmentos han logrado resistir. La refinación de petróleo y el sector alimentario han experimentado un leve crecimiento, con un aumento del 4,3% en producción alimentaria, aunque todavía se refleja una caída del 5% desde los niveles máximos alcanzados a finales de 2024. Por otro lado, durante el mandato de Javier Milei desde 2023, el sector textil ha sufrido una pérdida del 31,5%, reflejando la seriedad de la crisis. Aún así, el índice de producción industrial registró una leve mejora global del 1,6% en 2025, un porcentaje que, aunque modesto, demuestra que algunos engranajes aún son capaces de funcionar en medio de la tormenta.


