El estado actual de la inflación y sus causas
En enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) reportó un aumento del 2,9% en el índice de precios al consumidor, llevando la inflación interanual al 32,4%. Este dato ha generado inquietud en diversos sectores, pero el ministro de Economía, Luis Caputo, enfatiza que no se trata de una simple desviación, sino el resultado de una “herencia recibida”. Según Caputo, la situación actual es parte de un proceso necesario para la transición económica del país, ligado a la dolarización que se intensificó en los meses previos a las elecciones de octubre de 2025.
Estrategias para estabilizar la economía
Para revertir esta tendencia inflacionaria, Caputo ha delineado tres pilares fundamentales. Primero, el equilibrio fiscal, que implica terminar con el financiamiento a través de la impresión de dinero, considerado clave para controlar la inflación. En segundo lugar, un control estricto de la base monetaria será necesario para recuperar el valor del peso argentino. Por último, la recapitalización del Banco Central de la República Argentina (BCRA) emerge como un acto crucial para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Estas medidas apuntan a establecer un marco sólido que impulse la economía hacia estándares internacionales de inflación.
Contexto de la dinámica actual
Caputo también se refirió a lo que él denomina una “dinámica de precios” influenciada por un reacomodamiento de precios relativos. Durante los seis meses previos a las elecciones, se registró una caída significativa en la demanda de dinero, lo que llevó a un aumento de la dolarización en el mercado, con más del 50% del M2 nacional en dólares. Este escenario contribuyó a la expansión de precios y complica el panorama económico. Sin embargo, el ministro se mostró optimista, afirmando que, gracias a un riguroso programa económico para 2026, Argentina podría finalmente alinear su inflación a estándares internacionales, saliendo así de dos décadas de crisis recurrentes.


