La creciente convivencia con los jabalíes en Bariloche
Recientemente, un enorme jabalí fue visto caminando por las calles del barrio San Francisco, en el este de Bariloche, reavivando las preocupaciones sobre la presencia de estos animales en áreas urbanas. La escena, grabada por vecinos, refleja un fenómeno que se ha vuelto cada vez más común: la invasión de jabalíes en zonas periféricas de la ciudad. Esta situación no solo intriga a los habitantes, sino que también plantea desafíos sobre cómo convivir con una especie cuya población parece aumentar sin control.
Alfredo Allen, Secretario de Planeamiento y especialista en el control de esta especie en el Parque Municipal Llao Llao, explicó que los jabalíes están acercándose a la ciudad con confianza. Según Allen, estos animales son astutos y están siempre en la búsqueda de comida fácil, lo que los impulsa a explorar sectores urbanos. La estrategia de control utilizada incluye la implementación de corrales trampa, aunque el especialista advierte que la tarea no es sencilla. “Son inteligentes y aprenden rápido”, comenta. Así, un solo individuo capturado puede alertar al resto, dificultando aún más los esfuerzos de control.
En cuanto a la reproducción, Bariloche presenta un ritmo algo más lento que en otras regiones del país, donde las hembras pueden tener hasta cuatro crías anualmente. Aquí, generalmente, otorgan a luz dos lechones. Sin embargo, Allen sostiene que la presencia de jabalíes aumentará con el tiempo, lo que convierte la convivencia con esta especie en un hecho ineludible para los barilochenses. Como posible solución para manejar esta situación, el especialista sugiere la comercialización de carne de jabalí, una práctica común en otras partes del mundo, respaldada por estudios sobre enfermedades como la triquinosis, aunque en la zona los casos son escasos. Esto no solo podría ofrecer una salida para manejar la población, sino que también podría representar una nueva fuente económica para los habitantes de Bariloche.


