Celebración en el corazón
Con el corazón en la boca. Así terminaron los jugadores de la Selección Argentina después del agónico triunfo por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Ya con el pasaje hacia otra final en el bolsillo, la Albiceleste no se contuvo y celebró de cara a la gente. Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso aparecieron portando un trapo con la leyenda: “Las Malvinas son argentinas”, un gesto que resonó profundamente, evocando el histórico reclamo de soberanía sobre las islas.
Mientras los jugadores ingleses, aún sorprendidos por el desenlace del partido, se retiraban, los argentinos se dirigieron al extremo del campo para compartir su alegría con los hinchas. En medio de la celebración, Leandro Paredes afirmó: “Siempre serán argentinas”, reafirmando el sentir de un país que lleva este reclamo en el corazón desde hace décadas. La emoción era palpable tanto en las tribunas como en el césped, donde los gritos de aliento comenzaron a resonar: “El domingo, cueste lo que cueste, tenemos que ganar.”
Si bien muchos contextualizaron el encuentro como un simple juego, la historia detrás de esta rivalidad hizo eco en los futbolistas. Ante la inminente final, el mensaje de los héroes de Malvinas fue claro: evitar que el partido se interpretara como una “revancha”, sino como un puente para recordar al mundo que el reclamo nacional sigue vigente. Reglamento mediante, la FIFA observa de cerca la situación, puesto que la aparición de un símbolo político como el trapo podría generar controversias. Ahora, se espera la respuesta de la AFA frente a la posible sanción.


