La Prevención del Suicidio: Un Desafío Colectivo
El 10 de septiembre es un día crucial para la concientización y la prevención del suicidio, conmemorando el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. En esta jornada, se hace hincapié en la importancia de reconocer que el suicidio es prevenible y previsible, como sostiene Marcelo Mandri, titular de la Red Argentina de Suicidología. Convertir el dolor y la desesperanza en oportunidades de ayuda es fundamental, y ahí es donde todos podemos jugar un papel protagónico. Contar con las herramientas necesarias para identificar ciertas señales puede permitir una intervención temprana, evitando que una persona llegue a situaciones extremas.
La Red Argentina de Suicidología tiene más de 20 años de experiencia en el país, y ha sido pionera en la creación de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio 27.130. Esta organización se enfoca en actividades de concientización social, acciones comunitarias y capacitaciones, todo de manera ad honorem. Mandri explica que, aunque los índices de suicidio han aumentado a nivel mundial, esto también refleja mejoras en los sistemas de registro de datos, que permiten visibilizar problemáticas que antes podían quedar ocultas. Así, la recopilación de estadísticas efectivas se convierte en un elemento clave para diseñar estrategias de prevención acertadas.
Los mitos en torno al suicidio son uno de los principales obstáculos que enfrentan las iniciativas de prevención. Creencias erróneas, como la idea de que quienes piensan en el suicidio no lo comunican, o que estos individuos buscan morir, pueden entorpecer el acompañamiento adecuado. Mandri insiste en que hablar sobre el suicidio de manera responsable en los medios puede ser una herramienta poderosa para la prevención, guiando a las personas hacia espacios de asistencia. En este contexto, cualquier persona —ya sea un amigo, un familiar o un docente— puede convertirse en el primer eslabón en la cadena de apoyo para aquellos que atraviesan momentos críticos. “Está bien pedir ayuda y está bien ofrecer ayuda,” concluye Mandri, animando a la comunidad a abrirse y cuidar mutuamente la salud mental.


