La Difícil Realidad de los Comerciantes en Bariloche
Un Panorama Desalentador
En un reciente diálogo, Walter Cárdenas, un comerciante con cuatro sucursales en Bariloche dedicadas a la venta de alimentos y artículos de primera necesidad, describió la situación actual como “muy compleja”. Según Cárdenas, la baja en la demanda ha sido notable, con una estimación de hasta el 50% en la merma de ventas de sus locales. Este descenso impacta severamente particularmente en los rubros esenciales que la población consume a diario, lo que genera una preocupación creciente entre los emprendedores de la región.
Aumentan los Gastos, Disminuyen las Ventas
A medida que las ventas se desploman, los gastos fijos, como alquileres, tarifas de luz e impuestos, continúan en aumento sin ningún tipo de alivio estatal. Cárdenas remarcó que “los impuestos te siguen subiendo, te siguen exigiendo con los pagos cuando no te podés atrasar.” Esta carga fiscal se convierte en un desafío para muchos comerciantes que, además de lidiar con la baja demanda, deben cumplir con obligaciones que parece que nunca cesan.
Crisis Laboral y Resistencia
La crisis económica ha obligado a Cárdenas a tomar decisiones difíciles, incluso llevando a reducir su equipo laboral de 26 empleados a un número menor. Cuando se le preguntó si habían evaluado cerrar sus locales, reconoció que esa idea estuvo latente hace unos meses, pero su cultura de esfuerzo y resistencia lo impulsa a seguir adelante. Comparando la situación actual con momentos difíciles previos, como la etapa después de la pandemia, afirmó que “no hay plata en la calle,” y que el costo de vida constante asfixia tanto a comerciantes como a vecinos, haciendo aún más arduo el camino hacia la recuperación.


