Aceleración del Trámite Legislativo para la Reforma Laboral
En las últimas semanas, el Gobierno ha puesto en marcha una estrategia acelerada para aprobar la reforma laboral, aprovechando el reciente impulso que recibió en la Cámara de Diputados. Con la mirada fija en cumplir un hito significativo antes de la apertura de sesiones ordinarias que liderará Javier Milei, el tándem ejecutivo-legislativo ha conseguido el dictamen en el Senado, programando la votación para el 27 de febrero. Este apuro se inscribe dentro de una visión más amplia de transformar la estructura laboral del país, y el objetivo es llegar al 1° de marzo con al menos una reforma clave sancionada.
La reforma ha suscitado controversia, especialmente en lo que respecta a las licencias por enfermedad y accidentes, que provocaron debate y resistencias incluso entre aliados del oficialismo. Las modificaciones en este capítulo fueron el centro de negociaciones cruciales para que el proyecto pudiera avanzar. La coordinación del bloque libertario, junto a las autoridades de comisiones, fue esencial para facilitar un entendimiento que permita a la iniciativa regresar al Senado con las modificaciones necesarias, buscando asegurar que los cambios propuestos cumplan con un equilibrio aceituneado entre distintas fuerzas políticas.
Este ambicioso proyecto no se limita a las licencias; trae consigo modificaciones profundas en varios aspectos del sistema laboral. Se proponen transformaciones en los convenios colectivos y la legislación sindical, así como límites al derecho de huelga en servicios públicos y un nuevo esquema de indemnizaciones. Entre las innovaciones, destaca la creación de un fondo para financiar desvinculaciones laborales y la implementación de un banco de horas, que permitirá reorganizar jornadas sin necesidad de abonar horas extras. Con estos cambios, el Gobierno busca establecer un nuevo marco laboral que, se espera, genere un contexto más flexible y productivo para el país.


