Bad Bunny: La Estrella que Brilla con Seguridad y Discreción en Buenos Aires
Recientemente, Bad Bunny fue el protagonista de una velada que dejó a sus fanáticos expectantes y curiosos. En su visita a Buenos Aires, el destacado cantante puertorriqueño optó por disfrutar de una cena en un exclusivo restaurante del Pasaje Suizo, en el barrio de Recoleta. Esta salida no fue una más; estuvo rodeada de estrictas medidas de seguridad que garantizaban su privacidad. Las imágenes muestran cómo descendía de una lujosa camioneta negra en la entrada del Palacio Duhau Park Hyatt, donde se hospedaba, con un equipo de seguridad que aseguraba cada paso.
El despliegue, que incluyó vehículos con vidrios polarizados y custodia corporativa, reflejó claramente que la estrella de la música no deja nada al azar, incluso en momentos cotidianos como una cena. Con un atuendo cuidadosamente elegido para pasar desapercibido —pantalón amplio, buzo con capucha, gorra y lentes—, Bad Bunny logró el objetivo de evitar ser reconocido por el público y los fotógrafos agrupados en la zona. Aun así, no pudo evitar un gesto de calidez al detenerse momentáneamente para saludar a un niño fanático, ofreciendo un destello de humanidad en medio del hermetismo que lo rodeaba.
La elección del restaurante no fue casual; con dos estrellas Michelin y un menú degustación de 18 pasos basado en productos locales, el lugar es considerado un templo de la alta cocina argentina. Cada plato está diseñado para medir la calidad y la creatividad culinaria de la región. Detrás de él, se encontraba su novia, Gabriela Berlingeri, también intentando mantener un bajo perfil, pero capturando la atención de quienes lo observaban. Esta salida, antes de sus esperados shows en River Plate, subraya que la presencia de Bad Bunny en la ciudad no solo genera expectativa, sino que también comienza a tejer una narrativa de lujo, seguridad y, sobre todo, un ligero toque de misterio.


