Un Encuentro que Impulsa el Enoturismo en el Alto Valle
Durante la semana pasada, el Alto Valle de Río Negro se transformó en el epicentro del enoturismo argentino al recibir a agencias de viajes y bodegas rionegrinas en un Encuentro de Networking y Ronda de Negocios. Este evento, organizado por la Dirección de Vitivinicultura e Industrias Afines del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo y La Ruta del Vino de Río Negro, tuvo como objetivo fortalecer la oferta enoturística de la región y fomentar la articulación entre el sector público y privado. Mariana Cerutti, Directora de Vitivinicultura de Río Negro, destacó la historia familiar que hay detrás de muchas bodegas: “Todos nuestros viñedos son gestionados por familias que han mantenido esta tradición a través de generaciones”.
Una Propuesta Innovadora para el Turismo
La propuesta del encuentro buscó unir a los productores vitivinícolas con las agencias de turismo, generando un espacio donde se pueda compartir la experiencia de la producción del vino. Según Cerutti, esto incluye ofrecer a los turistas la oportunidad de conocer cómo se cultivan los viñedos y el proceso de vinificación, acompañado de una propuesta gastronómica que realza la experiencia. Los paisajes espectaculares de Río Negro y la alta calidad de sus vinos hacen de esta una propuesta atractiva no solo para los turistas, sino también para los propios productores que han visto en el enoturismo una forma de visibilizar su trabajo.
Desafíos y Oportunidades en la Industria Vitivinícola
En los últimos días, las bodegas rionegrinas también participaron en la Ronda Internacional de Negocios y Capacitación para el Sector Vitivinícola, realizada en Buenos Aires. Durante el evento, se discutió un dato relevante: el consumo global de vino ha disminuido, especialmente entre las nuevas generaciones. Cerutti señaló que, si bien ha crecido el consumo de vinos tranquilos como los blancos y espumantes, la industria debe adaptarse a estos cambios. “Estas propuestas turísticas ayudan a moderar la crisis del consumo, promoviendo no solo el vino, sino también el empleo y la economía local”, concluyó. La articulación entre turismo y vitivinicultura se presenta como una estrategia clave para revitalizar el sector y generar nuevas oportunidades de ingreso para los productores.


