Problemas recurrentes: El efecto de las lluvias en el Centro de Educación Física N° 8
Ayer, lunes 16 de marzo de 2026, se suspendieron las clases de gimnasia del Centro de Educación Física N° 8, las cuales se llevan a cabo en el gimnasio de la Escuela Primaria N° 16. Este hecho se debió a las fuertes lluvias que causaron estragos e inundaciones en varios puntos de Bariloche. La situación no es nueva; cada año se repite el mismo patrón, y la comunidad educativa se encuentra comprometida a buscar soluciones.
La voz de la preocupación
Luis Fuentes, Director del Centro de Educación Física N° 8, ofreció declaraciones a Noticiero Seis, expresando su frustración ante la falta de soluciones a un problema que ya persiste desde hace tiempo. Según Fuentes, “cada vez que llueve con intensidad, el gimnasio se ve afectado por goteras y, en ocasiones, la lluvia entra directamente.” La gravedad de la situación es alarmante: el cielo raso colapsó el año pasado debido a filtraciones que comenzaron en plena clase. Fuentes destacó que, a finales del año pasado, se realizó una reunión para discutir medidas preventivas, puesto que las fuertes lluvias son comunes en primavera y verano en la región.
Los riesgos del mantenimiento inadecuado
El director también se refirió a los riesgos asociados con la falta de mantenimiento adecuado del gimnasio, enfatizando que el agua afecta no solo a la infraestructura, sino a zonas sensibles como la cocina, los baños y la cercanía al tablero de electricidad. Este último representa un peligro significativo para la seguridad del personal y los estudiantes. “No podemos esperar a que caiga la primera lluvia para ver qué parche le podemos poner”, afirmó Fuentes, quien subrayó el impacto que tiene la suspensión de clases, especialmente para los más pequeños que asisten en la primera hora.
Llamado a la acción y respuesta del Consejo Escolar
Este año, los directivos de la Escuela N° 16 han elevado notas al Consejo Escolar solicitando que se tomen medidas urgentes. A pesar de los reclamos y la evidente urgencia de un plan de acción, la respuesta ha sido que “están trabajando en eso”, lo que deja a la comunidad educativa con un sentimiento de incertidumbre. La respuesta del Consejo Escolar es fundamental, ya que la época de otoño e invierno está a la vuelta de la esquina, y si no se lleva a cabo un mantenimiento adecuado, el riesgo de problemas similares aumentará considerablemente.


