Thiago Rodríguez: la nueva promesa del teatro en Villa Carlos Paz
Un joven en el escenario laboral
Con solo 15 años, Thiago Rodríguez, hijo de la reconocida actriz Nazarena Vélez, se encuentra sumergido en el vibrante mundo teatral de Villa Carlos Paz, trabajando durante la temporada de verano. La obra que protagoniza su madre, Suspendan la boda, le permite al adolescente explorar un espacio que, si bien es conocido por su familia, representa también su primera incursión en el ámbito laboral. Mientras continúa con sus estudios, Thiago no solo se dedica a aprender, sino que también se involucra activamente, repartiendo volantes, vendiendo entradas y interactuando con el público. En una reciente entrevista con Intrusos (América TV), expresó su entusiasmo. “Es espectacular; ya es mi segundo año aquí,” comentó, mostrando una seguridad que sorprendió a los presentes.
Trabajo en familia y un impulso personal
Para Thiago, el trabajo no se siente como una carga, sino como una oportunidad emocionante. La cercanía con su familia, especialmente en un entorno donde su madre y hermana también son parte del elenco, hace que esta experiencia sea aún más gratificante. “La gente me reconoce; me piden fotos, y me encanta,” dijo, subrayando el valor del contacto humano. No obstante, lo que realmente resalta de su relato es su motivación genuina. “No me llevo un porcentaje, me gusta colaborar,” añade, enfatizando que su deseo de aprender y ayudar trasciende beneficios económicos. Esta ética laboral, junto a su postura activa en la promoción de la comedia y del equipo, muestra una madurez impresionante para su edad.
Perspectivas de futuro y la importancia de la educación
Cuando se trata del futuro, Thiago tiene claro su camino. “Me veo arriba del escenario y en producción,” afirmó, reflejando un interés por ambos roles en la industria. Sus aspiraciones no son nuevas; su madre, Nazarena, había compartido anteriormente que el adolescente le manifestó su deseo de ser parte del ámbito productivo por su propia cuenta. Para ella, esto representa un motivo de orgullo, ya que permite ver cómo ha crecido su hijo en medio de diversas adversidades familiares. “Me gusta enseñarle a mis hijos el valor del trabajo,” mencionó, destacando la relevancia de inculcar la independencia económica desde temprana edad. La historia de Thiago es un testimonio de crecimiento personal y familiar, en un contexto artístico que promete brindarle un futuro brillante.


