El eco de un cachetazo: Ana María Castro y Gloria Carrá
Recientemente, un episodio del programa LAM (América TV) reavivó un viejo rumor del ámbito del espectáculo argentino que parecía condenado al olvido. La historia gira en torno a un supuesto cachetazo que Ana María Castro, madre de la famosa actriz Andrea del Boca, le habría propinado a Gloria Carrá durante las grabaciones de la telenovela Estrellita mía en los años 80. Aunque este relato ha circulado durante décadas entre pasillos y mesas de café, el reciente enfoque mediático ha traído nuevos testimonios y reacciones que han revivido el interés por un episodio que, a simple vista, parece sacado de un guion dramático.
El conflicto, que presuntamente se remonta al ambiente complicado del set de Estrellita mía, se fundamenta en tensiones de celos y rivalidades entre Carrá y del Boca, dos actrices que competían por protagonizar el escenario televisivo. Según los relatos que se han recopilado, la discordia se intensificó por disputas sobre la imagen y el estilo de ambas actrices. Se dice que el entorno de Andrea presionó a Gloria para que cambiara su look, en un intento de que la hija de Castro se presentara como la única figura destacada del elenco. Este trasfondo de celos y presiones podría haber sido el caldo de cultivo que llevó a un episodio tan mediático como violento.
Más adelante en el programa, la situación escaló dramáticamente cuando Gladys Florimonte apareció para ofrecer su relato en primera persona. Según ella, fue testigo de la violenta situación, describiendo cómo Ana María entró en el recinto “muy elegante” y, sin previo aviso, se dirigió a Carrá propinándole un cachetazo que dejó a todos los presentes atónitos. La angustia y el asombro de quienes estaban en la sala contrastaban con la ferocidad del momento, en el que el golpe, según Florimonte, dejó marcas visibles en el rostro de Carrá. Este relato se convierte en una pieza central del rompecabezas, sumando intensidad a un episodio que va más allá de una simple disputa entre actrices, convirtiéndose en una narrativa sobre rivalidades, presión y la realidad del mundo del espectáculo argentino.


