Fin del Programa Potenciar Trabajo: Un Cambio Radical en la Asistencia Social
A partir de abril, el Gobierno argentino dará un giro trascendental en su política de asistencia social al cancelar el programa Potenciar Trabajo, que había sido un pilar fundamental para más de 900 mil beneficiarios. Este cambio implica la eliminación de los 78 mil pesos mensuales que se asignaban a personas en situación de vulnerabilidad, en favor de un nuevo sistema de vouchers destinados a la capacitación laboral. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ha delineado el programa “Volver al Trabajo”, que busca facilitar la reinserción de estos beneficiarios en el mercado laboral a través del fortalecimiento de sus habilidades y conocimientos.
El impacto de esta medida es considerable, ya que alrededor de 900 mil personas están en la mira de esta transición. La administración ya ha comenzado a notificar a los beneficiarios mediante la aplicación Mi Argentina y correos electrónicos, anunciando el cierre del antiguo programa y las nuevas oportunidades de inscripción en el sistema de vouchers. Esta estrategia no solo apunta a transformar el método de asistencia, sino también a reconfigurar la forma en que se concibe el apoyo estatal, enfocándose en la capacitación y la formación como herramientas clave para la inclusión laboral. En este contexto, el programa Potenciar Trabajo, que llegó a contar con más de 1,3 millones de beneficiarios, se cierra después de ser congelado bajo la gestión del presidente Javier Milei.
Con el nuevo modelo, en lugar de asignar pagos directos, los beneficiarios recibirán vouchers que les permitirán inscribirse en cursos a nivel nacional, adaptados a sus necesidades y aspiraciones. El Ministerio de Capital Humano ha comenzado a colaborar con diversas instituciones para crear una red federal de centros de formación, asegurando que la capacitación sea accesible y relevante en cada región. Además, los fondos destinados a este sistema de vouchers no serán gestionados por organizaciones mediadoras; en cambio, se otorgarán directamente a los beneficiarios. Sin embargo, el nuevo modelo también introduce requisitos más estrictos: los participantes deberán mantener un compromiso activo con los cursos para no perder su asistencia. Esta estrategia busca, en definitiva, vincular el presupuesto estatal al éxito en la adquisición de habilidades laborales, una apuesta por un futuro más sostenible e inclusivo.


