La Semana de Terror de MasterChef Celebrity: Un Desafío Gastronómico Único
Las instancias finales de MasterChef Celebrity en Telefe son, sin duda, un espectáculo que ofrece cada vez más sorpresas y desafíos a los participantes. Esta vez, el programa dio un giro inesperado con la “semana de terror”, donde los famosos debieron enfrentarse a ingredientes no solo inusuales, sino también exóticos para el paladar argentino. En una de las pruebas más impactantes hasta la fecha, los concursantes se encontraron con grillos y larvas de escarabajo, un reto que provocó reacciones de asombro y, en algunos casos, repulsión instantánea. La tensión aumentó al abrir las cajas misteriosas y descubrir lo que debían cocinar, generando un ambiente de nerviosismo y risas, ya que muchos no estaban preparados para lo que les esperaba.
Los participantes no tardaron en expresar su descontento ante la visión de los insectos. El Turco Husaín fue uno de los primeros en manifestar su miedo, mencionando su fobia a las arañas, aunque lo que realmente le sorprendió fueron los grillos que encontró en su estación de cocina. La Reini y el Chino Leunis también se unieron al coro de reacciones cómicas y desconcertadas, mientras que Marixa Balli no ocultó su impresión al contemplar la copa llena de grillos. A lo largo de esta prueba, las bromas y los comentarios ingeniosos abundaron, convirtiendo el malestar inicial en un momento de camaradería entre los participantes, que hacían su mayor esfuerzo por sobrellevar el desafío.
A medida que avanzaba la competencia, algunos celebrities comenzaron a mostrar una actitud más valiente hacia los insectos. Sofía Gonet fue la primera en atreverse a probar un grillo, bromeando sobre lo que podría significar degustar tal delicia. Wanda Nara, por su parte, instó a otros a probar tres grillos a la vez, lo que llevó a Cachete Sierra a también dar su opinión sobre el sabor, llegando a la conclusión de que quizás el asco era más mental que físico. Sin embargo, no todos compartieron esta misma apertura; Susana Roccasalvo y Marixa Balli se mostraron firmes en su decisión de no consumir insectos, generando momentos cómicos que resaltaron las diferencias en las experiencias culinarias de los participantes. En este ambiente distendido, la competencia tomó un giro inesperado, mostrando cómo la gastronomía y el sentido del humor pueden entrelazarse incluso en las situaciones más inusuales.


