Joaquín Levinton y el choque inesperado en la alfombra roja
La noche del homenaje a Soda Stereo en Buenos Aires estaba llena de expectativas. Con la inclusión de un holograma de Gustavo Cerati, los seguidores de la mítica banda estaban ansiosos por revivir la magia de su música. Sin embargo, lo que parecía ser una celebración se transformó en un tenso momento cuando Joaquín Levinton, el líder de Turf, fue abordado por un periodista en la alfombra roja. Desde un comienzo, la entrevista se tornó incómoda. El intento del cronista de romper el hielo al preguntarle a Levinton cómo prefería ser llamado fue recibido con ironía. En vez de seguir el juego, el músico respondió “Alberto”, lo que dejó claro que la dinámica entre ambos no se iba a dar de la manera esperada.
El clima se tornó aún más tenso cuando el periodista intentó llevar la conversación hacia temas más ligeros y, erróneamente, se adentró en el mundo del espectáculo. Preguntarle a Levinton si era “Team Wanda o Team China” fue el punto de quiebre. La respuesta de Levinton, un seco “¿Qué?”, evidenció su incomodidad y su rechazo a participar en un debate que consideraba fuera de lugar en un evento que celebraba la música. Sin dudar, decidió dar por terminada la entrevista y abandonó la escena, dejando a todos los presentes sorprendidos. Este momento, captado en video, no tardó en volverse viral en redes sociales, destacando cómo lo que inicialmente era una celebración se convirtió en tema de discusión pública.
Las reacciones en línea fueron divididas: muchos usuarios cuestionaron la pertinencia de la pregunta del periodista, señalando que no sólo era fuera de contexto, sino que también desvirtuaba la esencia del homenaje que se estaba llevando a cabo. Por otro lado, algunos defendieron el derecho del cronista a abordar temas de interés popular, incluso si eso significaba salirse del guion establecido. Esta situación avivó un debate más amplio sobre los límites entre el periodismo de espectáculo y el respeto a los motivos centrales de los eventos culturales. En definitiva, el homenaje a Soda Stereo y la proyección de Gustavo Cerati quedaron opacados por un episodio que evidenció la tensión entre lo musical y las dinámicas de la farándula.


