Un enfrentamiento inesperado en el mundo del teatro musical
Recientemente, el reconocido director de teatro Pepe Cibrián generó controversia tras criticar el musical Come from away, en el marco de una entrevista en el canal de streaming Ciudadano News. Afirmó que la producción, que ha tenido gran éxito en Argentina y España, no representa lo que debería ser el teatro musical argentino. En su intervención, Cibrián expresó su desconcierto y desdén por la obra, denunciando el uso de términos en inglés que, para él, desvirtúan la identidad cultural del espectáculo. “¿Por qué no lo llaman ‘Viniendo de lejos’?”, inquirió, señalando que el público argentino podría no entender el título original y, por ende, la obra misma. Sus palabras encendieron un debate sobre la identidad artística y la autenticidad en el contexto del teatro musical local.
La reacción no se hizo esperar. Enrique Piñeyro, un director de cine y esposo de la productora y directora de Come from away, Carla Calabrese, salió en defensa de la obra. A través de las redes sociales, destacó que Come from away es en realidad una producción canadiense, y no americana, y que ha sido vista por más de 100 mil personas en sus múltiples presentaciones en Argentina y España. Piñeyro tampoco dudó en resaltar los logros del musical, que ha acumulado un impresionante número de 36 nominaciones en Argentina y 12 en España, con un total de 15 premios ganados, incluido Mejor Musical y Mejor Dirección en varias ocasiones. Respondiendo al tono crítico de Cibrián, sugirió que quizás el problema radicaba en que Cibrián y Calabrese no habían podido obtener ciertos premios, insinuando que esto podría haber alimentado sus comentarios despectivos.
El debate no solo toca la calidad del musical, sino también cuestiones más profundas sobre el nacionalismo y la identidad cultural en el arte. Cibrián, con su estilo directo y provocador, hizo mención de su preferencia por estrenar obras en Mendoza, contrastando con lo que él percibe como una falta de orgullo nacional en la industria teatral. Por su parte, Piñeyro no solo defendió a Come from away, sino que también cuestionó el uso de palabras en el lenguaje que Cibrián empleó, sugiriendo que incluso su crítica estaba desfasada en el contexto argentino. La controversia entre los dos artistas ha puesto de relieve cómo el teatro y la cultura pueden ser temas apasionantes y divisivos, provocando opiniones encontradas en torno a lo que representa el arte en un país.


