La voz del arte contra la crisis hídrica
El multifacético artista Pablo Bernasconi, quien ha hecho de Bariloche su hogar durante los últimos veinticinco años, ha utilizado sus redes sociales para plantear una poderosa metáfora visual en defensa de la Ley de Glaciares. En un posteo realizado en el Día Mundial del Agua, Bernasconi se alineó con la conmemoración establecida por la ONU en 1992, que busca concientizar sobre la importancia del agua dulce y su uso responsable. Este año, el lema “Donde fluye el agua, crece la igualdad” resuena particularmente en un contexto donde la crisis del agua afecta desproporcionadamente a mujeres y niñas. Desde Naciones Unidas se ha destacado que, en muchas comunidades, son ellas las encargadas de recolectar agua potable, enfrentándose a dificultades que limitan su inclusión en decisiones clave sobre la gestión hídrica.
Mientras tanto, en Argentina se acerca una crucial decisión sobre la modificación de la Ley de Glaciares, que ha suscitado preocupación entre ecologistas. La Cámara de Diputados se prepara para realizar audiencias públicas donde se discutirá la modificación de esta ley, tras haber recibido media sanción del Senado. Propuesta por La Libertad Avanza, la modificación busca alterar la protección actual que tienen los glaciares, permitiendo una mayor intervención industrial. Esta situación se convierte en un punto de contención para el activismo ambiental y las comunidades, que ven en el agua no solo un recurso, sino un elemento vital que debe ser protegido a toda costa. Se prevé que en estas audiencias participen cerca de cien mil personas, aunque el método para presentar opiniones es objeto de controversia, ya que se limita a videos subidos a la plataforma de YouTube.
En este escenario, la obra de Bernasconi destaca profundamente. Su ilustración muestra un glaciar en forma de un helado gigante, emergiendo del agua, sosteniendo un mensaje crítico: “No heredamos la tierra de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos”, atribuido a Francisco Pascasio Moreno. Justo al lado, una lancha con el número que representa la Ley de Glaciares repleta de gente, llama a la acción y reflexión. Esta metáfora visual es un recordatorio urgente de que, en tiempos de crisis hídrica y ambiental, debemos ser conscientes y responsables de qué legamos a futuras generaciones. La creatividad de Bernasconi no solo embellece el debate, sino que lo ilumina, invitándonos a reflexionar sobre el papel que jugamos en la defensa de nuestro medio ambiente.


