Fátima Florez: La Diva del Teatro Abierta al Amor
En el vibrante escenario del Teatro Roxy de Mar del Plata, Fátima Florez está lista para estrenar su obra Fátima Universal, marcando el inicio de una temporada llena de adrenalina y emoción. A pocos días de su presentación, la actriz se encuentra animada y enfocada en su trabajo, dejando de lado la tranquilidad que la playa parece ofrecer. Con una agenda apretada que la mantiene de martes a domingo en el escenario, Fátima revela que ni siquiera ha tenido la oportunidad de disfrutar de la arena. Sin embargo, este sacrificio parece valer la pena, especialmente después de la especial visita de Mirtha Legrand, quien no dudó en elogiar su rendimiento, considerando esta función como una de las más memorables del verano.
El espectáculo no solo se ha elevado por la presencia de figuras icónicas como Mirtha, sino también por la notable destreza de Fátima. Con su increíble habilidad para imitar a artistas como Lady Gaga, Michael Jackson y Susana Giménez, la actriz se entrega por completo a cada actuación, llegando a perder hasta dos kilos por función. En una reciente charla, Florez compartió que siente una felicidad abrumadora al interpretar a sus personajes, lo que la hace olvidar el cansancio. Además, la interacción con el público es clave para ella; dedica casi una hora después de cada show firmando autógrafos y tomando selfies, un gesto que refuerza el lazo con sus seguidores.
A pesar de su éxito profesional, Fátima mantiene un enfoque reflexivo sobre su vida personal. La actriz admite estar abierta al amor, aunque su ocupada agenda teatral la ha mantenido alejada de futuras citas. Resalta la importancia del “cara a cara” en las relaciones humanas, a pesar de que la tecnología ofrece formas rápidas de conexión. Cuando se le pregunta acerca de las cualidades que debería tener un hombre para conquistarla, responde sin dudar: “Humor, ser buena gente y acompañarme en esta locura que es mi vida”. Fátima Florez parece ser la combinación perfecta de dedicación a su arte y una búsqueda sincera de conexión humana, lo que la convierte en una figura cautivadora tanto en el escenario como en la vida real.


