Solidaridad en tiempos de emergencia
El 17 de enero de 2026, se anunciaron noticias esperanzadoras para la lucha contra los incendios en la Patagonia. En un esfuerzo conjunto, un avión monomotor de alta maniobrabilidad AT-802 y un helicóptero ligero multipropósito AS350 B3 llegarán a Argentina para apoyar las operaciones de emergencia. Estas aeronaves, que estarán en el país durante 10 días y realizarán 70 horas de operación, son enviadas gracias al financiamiento de la Unidad de Gestión de Riesgo y Emergencia de la Subsecretaría del Interior de Chile. Este gesto no implica una reducción en las capacidades del Plan Nacional Contra Incendios Forestales 2025-2026 de Argentina, que ya cuenta con más de 3 mil brigadistas, 28 aviones, 41 helicópteros, y diversos equipos de observación y coordinación.
La voz de la cooperación internacional
El canciller chileno Alberto van Klaveren expresó su compromiso, afirmando que “la solidaridad y la cooperación entre países hermanos son fundamentales para abordar las catástrofes”. Esta cooperación no es nueva; Chile y Argentina han trabajado juntos en situaciones de emergencia en el pasado, reconociendo que “frente a los incendios forestales no existen fronteras”. El subsecretario del Interior, Víctor Ramos, destacó la tradición de colaboración entre ambos países y cómo Chile ha recibido ayuda en momentos críticos, reiterando que se brindará apoyo sin descuidar las capacidades internas para combatir incendios en su propio territorio.
Apoyo logístico y técnico
Además del envío de aeronaves, el director ejecutivo de Conaf, Rodrigo Illesca, subrayó la importancia del trabajo técnico detrás de esta ayuda, que incluye la evaluación de incendios por parte de un equipo profesional. “La colaboración y la lucha contra estas emergencias no conocen fronteras”, resaltó. Esta asistencia se suma al esfuerzo del Cuerpo de Bomberos de Palena, que envió voluntarios y vehículos especializados, incluyendo un carro bomba y una camioneta de apoyo. Este intercambio no solo fortalece los lazos entre naciones, sino que también refleja una verdadera responsabilidad compartida en la protección de la naturaleza frente a crisis climáticas que afectan la región.


