Aumento alarmante de la deforestación en Argentina
Informe de Greenpeace revela cifras preocupantes
El nuevo informe de Greenpeace es motivo de gran preocupación: durante 2025, se registró la pérdida de 210.702 hectáreas de bosques en el norte de Argentina, lo que representa un 40% más que el año anterior, cuando se perdieron 149.649 hectáreas. Esta alarmante cifra pone de relieve la gravedad de la crisis ambiental que enfrenta el país y el impacto que esto tiene no solo en el ecosistema, sino también en las comunidades que dependen de estos recursos. La organización ha hecho un llamado urgente a la Corte Suprema para abordar este incremento en la deforestación y proteger la Ley de Bosques, así como la Ley de Glaciares, que son vitales para la preservación de los recursos naturales.
Tácticas de monitoreo y sus implicancias
Greenpeace ha llevado a cabo un monitoreo anual de la situación de los bosques nativos, concentrándose en Provincias como Chaco, Salta, Santiago del Estero y Formosa, que juntas representan el 75% de la deforestación en el país. A pesar de que algunas de estas provincias tenían prohibiciones sobre los desmontes, muchos de ellos han continuado de manera ilegal. Por ejemplo, en Chaco, se estima que 38.000 hectáreas fueron deforestadas ilegalmente, gracias a la falta de cumplimiento de las regulaciones. En Santiago del Estero, la ganadería extensiva está detrás de la autorización de desmontes en áreas que no deberían ser tocadas, subrayando la necesidad de un manejo más riguroso y responsable de estos recursos naturales.
La amenaza a las comunidades y la legislación ambiental
El impacto de la deforestación no solo se limita al medio ambiente; también afecta a comunidades indígenas que dependen de los recursos que ofrecen los bosques. En Salta, muchos desmontes han tenido repercusiones directas en estas comunidades, que han visto cómo su medio de vida se ve amenazado. Por otro lado, una eventual modificación de la Ley de Bosques podría significar su práctica derogación, dado que los cambios propuestos permitirían el desmonte en casi todas las áreas, dejando únicamente un 20% de los bosques en pie. Esta situación genera un debate crítico sobre el futuro de la legislación ambiental en Argentina y la importancia de mantener políticas que protejan nuestro patrimonio natural.


