El reciente hallazgo en La Calera marca un hito significativo en la búsqueda de justicia y memoria en Argentina. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ha logrado identificar a 12 personas detenidas y desaparecidas durante la última dictadura militar, utilizando para ello un arduo trabajo de campo, combinado con análisis antropológicos y genéticos de los restos óseos recuperados. Este esfuerzo resalta la importancia de no solo recordar a las víctimas, sino también de proporcionar respuestas a sus familias, quienes llevan décadas esperando justicia. La labor del EAAF, que se ha ganado un prestigio internacional, sigue siendo fundamental en desenterrar la verdad sobre los períodos más oscuros de nuestra historia.
El contexto de este descubrimiento es perturbador, dado que muchos de estos individuos fueron víctimas del infame centro clandestino de detención “La Perla”, que funcionó entre 1976 y 1978 bajo el mando del III Cuerpo de Ejército. Este lugar es emblemático del terror institucionalizado durante la dictadura, donde se calcula que entre 2.200 y 2.500 personas fueron secuestradas y desaparecidas. Las investigaciones en La Calera comenzaron formalmente en febrero, tras la localización de restos humanos en una vasta área con más de 10 mil metros de trincheras analizadas, un claro indicio de que bajo los suelos de Córdoba yacen historias de sufrimiento y violencia que deben ser reveladas.
El proceso de identificación es, sin duda, un desafío complejo que involucra a múltiples actores, incluidas familias, autoridades judiciales y expertos de medicina forense. Las notificaciones a las familias son manejadas con el mayor cuidado, respetando su dolor y esperanza. Mientras tanto, el EAAF, junto a especialistas de la Universidad Nacional de Río Cuarto y el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, continúa su labor en el área, planeando más excavaciones para 2026. La persistencia de estos esfuerzos es una muestra de cómo los argentinos se niegan a olvidar, buscando no sólo recuperar la memoria, sino también ofrecer un sentido de cierre a aquellos que han sufrido la pérdida de sus seres queridos en circunstancias tan desgarradoras.


