Caída en el Arribo de Turistas: Un Desafío para Bariloche
El reciente Informe de Coyuntura y Competitividad Turística de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB) revela una caída significativa del 7,2% en el arribo de turistas durante abril de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta disminución refleja una tendencia contractiva que afecta al sector turístico en general. En particular, el segmento aerocomercial fue el más afectado, con un descenso del 11%, resaltando la importancia del transporte aéreo para la llegada de visitantes a la ciudad. Por otro lado, el transporte terrestre también experimentó una baja, aunque más leve, con un 4,4% menos de usuarios. Esta baja en el número de turistas no sólo impactó en el arribo, sino que también se tradujo en una reducción del 6,8% en los pernoctes, lo que sugiere un panorama preocupante para el sector hotelero.
A pesar de la caída en la cantidad de turistas, algunas cifras muestran una ligera resistencia en el comportamiento del consumo. La estadía promedio creció un 0,4%, al igual que el gasto turístico real por pasajero, que registró un aumento del 0,8%. Este fenómeno puede atribuirse a un cambio en la composición de la demanda, donde se observa una mayor participación de turistas con mayor poder adquisitivo, así como un incremento en el turismo internacional. Estos segmentos han logrado mantener partes del gasto turístico en un contexto económico complejo, lo que es alentador para la economía local. Sin embargo, a nivel global, el gasto turístico total real cayó un 6,4% interanual, consolidando un cuadro de menor dinamismo en la actividad turística de Bariloche durante abril.
De cara al futuro, las proyecciones para la temporada invernal son más optimistas. Se anticipa una posible estabilización de la actividad turística, con niveles similares a los de 2025. Se espera una leve recuperación en el gasto total real del 1% y un incremento del 1,4% en los pernoctes, aunque el número total de pasajeros seguirá siendo un 1,5% inferior al del año anterior. Esta estabilización sugiere una creciente estacionalidad del turismo en Bariloche, donde el invierno se consolida como una época de mayor actividad, a la par que los meses de temporada media y baja continúan mostrando fragilidad. Según el informe, aunque el invierno puede ofrecer un respiro y ayudar a revertir la tendencia negativa de los últimos meses, también subraya que la concentración de la actividad se está volviendo cada vez más evidente en las temporadas altas.


