La CGT y su Amparo Contra la Reforma Laboral
Un descontento anticipado
El 6 de marzo de 2026, la Confederación General del Trabajo (CGT) presentó un amparo ante la Justicia en lo Contencioso Administrativo Federal en contra de la reforma laboral que recientemente fue oficializada en el Boletín Oficial. Este movimiento no fue sorpresivo, ya que la central sindical había anticipado su decisión de judicializar la reforma incluso antes de su aprobación final en el Senado. La CGT argumenta que diversos artículos de la denominada Ley de Modernización Laboral infringen las garantías establecidas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Además, afirman que contradicen principios reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Pacto de San José de Costa Rica, ambos con jerarquía constitucional en Argentina.
Críticas a la reforma laboral
En sus redes sociales, la CGT reafirmó su postura respecto a la reforma y destacó que hay una serie de puntos que consideran inconstitucionales. Jorge Sola, cosecretario general de la CGT, argumenta que la nueva normativa introduce cambios que vulneran principios básicos del derecho laboral. “Al establecer un contrato entre empleador y empleado, el trabajador se encuentra en una posición de menor poder de negociación. Esto requiere que la Constitución lo proteja,” afirmó Sola, haciendo hincapié en la necesidad de revisar la constitucionalidad de varios artículos de la ley.
Derechos laborales en retroceso
La reforma no solo afecta a trabajadores, sino también a sectores productivos y cámaras empresariales, redefiniendo la relación laboral en varios aspectos clave. Sola subrayó el principio de no regresividad de los derechos sociales, que establece que las conquistas laborales no deberían retroceder. Según él, la reforma es regresiva en aspectos esenciales como el derecho a la huelga, las horas extras y la cantidad de indemnizaciones. Desde la CGT, sostienen que su acción judicial busca frenar lo que consideran un retroceso en las garantías laborales, enfatizando que “defender el trabajo también es defender la Constitución”.


