La segunda temporada de la aclamada serie “En el barro” ha llegado a Netflix con un resplandor particular, ya que revive la poderosa figura de Alejandra Locomotora Oliveras, quien dejó este mundo poco después del estreno de la primera entrega. La serie sigue la historia de Rocky, el personaje encarnado por Oliveras, y su presencia se siente fuerte en la nueva temporada. Jesús Oliveras, su hermano, ha compartido su experiencia emotiva al ver a su hermana en pantalla, reflejando su deseo de honrar su memoria. “Verla en la tele, haciendo lo que le gustaba, me puso muy contento”, expresa, subrayando que su hermana siempre soñó con ayudar a los menos favorecidos, y la serie ofrece una plataforma para continuar esa lucha.
La conversación con Jesús revela un profundo dolor que no se apaga con el tiempo. Recordando momentos cotidianos y festivos que compartieron, cada palabra respira la admiración y el orgullo que siente por su hermana. “Ella era mi ídola”, señala, contraponiendo la tristeza de su ausencia con la acción. Jesús se ha comprometido a que la memoria de Alejandra, una “luchadora” y “leona” que abogó por los derechos de la mujer, no se desvanezca con el paso de los años. Su deseo es que Argentina reconozca a su campeona, una figura digna de memoria y homenaje público, que inspire a futuras generaciones de boxeadoras y mujeres valientes.
La misión de Jesús es clara y decidida: mantener vivo el legado de su hermana por medio de monumentos y recordatorios que destaquen su impacto en la vida de muchos. “No quiero que la olviden”, reafirma con convicción, reconociendo la necesidad de que su historia continúe inspirando. La manera en la que habla de su familia, las reuniones y los momentos compartidos, subraya un fuerte sentido de comunidad y apoyo mutuo en su dolor. La vida y lucha de Alejandra Locomotora Oliveras seguirán resonando, y su historia de superación y empoderamiento vive en cada palabra de su hermano, quien está decidido a ser el portavoz de su memoria.


