Luis Caputo y sus Controversiales Declaraciones sobre la Industria Textil Argentina
Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, generó un gran revuelo al afirmar que nunca había comprado ropa en Argentina debido a sus altos precios. Esta declaración, hecha en un contexto en el que el gobierno promueve políticas de importación que benefician a productos textiles extranjeros, ha suscitado una ola de críticas desde distintos sectores de la sociedad. Desde su posición, Caputo parece desestimar la capacidad de la industria textil nacional, lo que ha llevado a diversos actores a cuestionar no solo la veracidad de sus afirmaciones, sino también la dirección que está tomando la política económica del país.
La Fundación Pro Tejer no tardó en reaccionar, describiendo las declaraciones del ministro como “preocupantes”. En un comunicado enfático, la organización advirtió que los precios altos no son simplemente consecuencia de la ineficiencia de las empresas textiles, sino que reflejan problemas sistémicos que afectan a la economía argentina en su totalidad. Señalan que el 50% del costo de una prenda se debe a impuestos acumulativos, lo cual afecta severamente la competitividad del sector. Asimismo, enfatizan que el costo financiero, incluidos los altos intereses y los alquileres exorbitantes, son aspectos fundamentales que Caputo ignora al criticar a la industria local.
Además, Pro Tejer alertó sobre la severa problemática logística que enfrenta el sector, donde los costos de transporte son tan elevados que, irónicamente, resulta más barato importar desde países como China que trasladar productos dentro del propio territorio argentino. Añaden que esto se ve agravado por un tipo de cambio apreciado y aranceles de importación reducidos, que en última instancia fomentan la dependencia de productos del exterior en detrimento de la producción local. Con más de 540 mil empleos directos e indirectos en la cadena de valor textil, el mensaje es claro: la salud de esta industria no solo impacta la economía, sino que también tiene dimensiones sociales tant importantes que no deben ser subestimadas.


