Ernesto Arriaga: El espíritu indomable de un periodista y amante del rugby
Ernesto Arriaga, un nombre que resuena con fuerza en el periodismo argentino, ha sorprendido a todos con su inquebrantable energía y optimismo tras su reciente intervención quirúrgica en la rodilla. Este histórico periodista de tránsito decidió operarse, con la firme intención de recuperarse y cumplir uno de sus grandes sueños: volver a jugar al rugby en la categoría de veteranos. A través de redes sociales, Arriaga compartió su experiencia de manera transparente, dejando ver su carácter positivo y su despreocupación habitual. Vestido con bata médica, anunciaba, entre sonrisas y bromas, que estaba listo para el quirófano: “Todo en orden. Me voy a operar la otra pierna. Despacito, por supuesto”. Con su característico “¡Fium, fium! ¡Chau!”, no solo demostró su sentido del humor, sino también su firme determinación de regresar al campo de juego.
Poco tiempo después de la cirugía, Arriaga brindó detalles sobre el procedimiento exitoso. A cargo del doctor Artese, quien calificó como “un genio como cirujano”, la operación no solo implicó la reparación de los meniscos, sino un tratamiento innovador con plasma enriquecido que promete acelerar su recuperación. Con una trayectoria deportiva que abarca desde el rugby hasta la maratón, y con un legado familiar vinculado al deporte, esta nueva fase en su vida deportiva es vital. Profundamente apasionado por el rugby, Arriaga, que ha jugado toda su vida, no permite que los obstáculos físicos lo detengan. “Estoy jugando al rugby hace un tiempo en Veteranos de Olivos Rugby Club, Las Orcas”, confiesa con orgullo, reafirmando su compromiso con el deporte que ama.
Su vida no solo se centra en el rugby, sino también en su familia, quienes han jugado un papel crucial en su recuperación. Su esposa, María, es su pilar tanto en el plano personal como en el profesional. La comunidad que lo rodea, incluidos sus hijos y nietos, le brindó el apoyo que necesitó durante este proceso, convirtiendo la etapa de su operación en un momento de cariño y conexión. Agradecido por los mensajes recibidos, Arriaga vive con la convicción de que su espíritu enérgico, sumado a sus apasionadas facetas como entrenador y árbitro, son un ejemplo de que la edad no es un límite; más bien, es un impulso para seguir adelante. Así, con nuevos proyectos en mente, incluido un viaje solidario en motorhome, Ernesto Arriaga se prepara para dejar su huella tanto dentro como fuera del campo.


