Boca Juniors: Intensidad sin concesiones
A pesar de los recientes problemas musculares que han golpeado a varios jugadores, el cuerpo técnico de Boca Juniors mantiene firme su decisión: no bajará la intensidad en los entrenamientos. Esta postura, que podría parecer arriesgada ante la creciente lista de lesionados, busca preparar al equipo para el exigente calendario que se avecina con la Copa Libertadores en abril. En el Predio de Ezeiza, la premisa es clara: fortalecer la condición física de los jugadores para que puedan rendir al máximo en cada partido.
La reciente baja de Tomás Belmonte, quien sufrió un desgarro grado II del aductor izquierdo, se suma a las lesiones de Exequiel Zeballos, Ángel Romero y Juan Barinaga. Sin embargo, la dirección técnica sostiene que estas lesiones son parte del proceso de adaptación a una preparación más intensa y no afectan la planificación del equipo. En charlas internas, se considera que es normal que surjan sobrecargas físicas en un contexto donde se busca alcanzar un rendimiento óptimo.
Boca no solo se enfoca en la resistencia física, sino que también quiere ver esa intensidad traducida en el rendimiento en la cancha. Tras la goleada ante Lanús, la meta es mantener ese ritmo alto durante los partidos, especialmente cuando se intensifique el calendario con encuentros cada pocos días. El deseo es convertir a este equipo en una versión más competitiva y dinámica, capaz de sostener un ritmo exigente en todo momento.


