Boca y su ambiciosa ampliación: entre ilusiones y desafíos
A medida que Boca Juniors vierte expectativas sobre la ampliación de su emblemática Bombonera, las dudas sobre la viabilidad del proyecto se acumulan. Aunque se han anticipado mejoras significativas y un aumento en la capacidad que podría llevar la asistencia a 84,500 espectadores, ningún anuncio oficial ha llegado, dejando a los hinchas con más preguntas que respuestas. La gestión, aún en silencio, ha compartido información en encuentros privados con un puñado de periodistas. Sin embargo, documentos sin firma ni membrete del club han generado incertidumbre sobre la seriedad del proceso.
Uno de los principales obstáculos radica en la confusión respecto a los organismos que deben otorgar los permisos. Según informes, Ferrosur, a quien se solicitó autorización para construir torres de ascensores, carece de la competencia necesaria para decidir sobre terrenos del Estado. A su vez, la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), que debería supervisar el avance, no tiene jurisdicción sobre este tipo de construcciones. De hecho, un funcionario de la Administración Federal de Infraestructura Ferroviaria (ADIF) confirmó que no han recibido ninguna solicitud por parte del club. Esto plantea serias dudas sobre el desenlace de un proyecto que ya acumula décadas de frustraciones y postergaciones.
La construcción de las torres de ascensores, en particular, genera preocupación por la cercanía a las vías del ferrocarril. La posibilidad de un descarrilamiento es real y, en palabras de expertos, resulta imprudente arriesgar una obra monumental en un área con antecedentes de incidentes. Los códigos de edificación vigentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también establecen restricciones que podrían complicar aún más el camino de Boca para llevar a cabo su proyecto de ampliación. A estos elementos se suman los reclamos de los vecinos, quienes ya han manifestado su oposición a las modificaciones en el entorno barrial. Sin un panorama favorable y sin la claridad necesaria, la dilatada espera de los hinchas se vuelve aún más tensa.


