Temporada de Quemadas en Río Negro: Lo que Necesitás Saber
Condiciones Ambientales y el Índice Meteorológico
Desde el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) han informado que la temporada de quemas en Río Negro aún no se ha iniciado. Esta habilitación depende de condiciones ambientales específicas que, hasta el momento, no se han registrado en la región. El inicio de la temporada está determinado por el Índice Meteorológico de Peligro de Incendios, un recurso clave que permite evaluar tanto los días de mayor riesgo como aquellos en los que se puede proceder con quemas controladas. Según el SPLIF, “así como utilizamos este índice para conocer los días más peligrosos, también nos señala cuándo es posible realizar quemas de forma segura”.
Este índice tiene en cuenta los llamados “Códigos de Humedad de los combustibles forestales”, que evalúan el nivel de sequía en el ambiente. Estas métricas son fundamentales para establecer si las condiciones son óptimas para el uso del fuego y prevenir incidentes.
Uso del Índice Canadiense
El Observatorio Hidro-meteorológico de Córdoba aplica el Índice Meteorológico de Peligro de Incendios de origen canadiense (FWI, por sus siglas en inglés) para medir el riesgo de incendios forestales y rurales. Este índice se implementó en Argentina en el año 2000, a partir de un proyecto de transferencia de tecnología entre el Plan Nacional de Manejo del Fuego y el Ministerio Forestal de Columbia Británica. Para que la temporada de quemas se habilite, es crucial que las lluvias generen suficiente humedad en el ambiente, lo que disminuye el riesgo de propagación.
El índice también considera la estimación del contenido de humedad en diversos tipos de combustibles como materiales superficiales finos y capas más profundas. Además, analiza cómo condiciones como el viento afectan la velocidad de propagación de un incendio.
Permisos y Alternativas Sostenibles
Desde el SPLIF subrayaron que entre mayo y septiembre se gestionan los permisos para realizar quemas controladas. Cada autorización incluye pautas específicas como horarios permitidos, la necesidad de supervisión constante, disponibilidad de agua y condiciones climáticas favorables. Todo esto tiene como objetivo organizar la actividad y prevenir incendios accidentales.
Además, se destacó el servicio de chipeo como una estrategia efectiva para minimizar riesgos. Este servicio, que reduce el volumen de residuos vegetales, no solo mejora la organización de patios y lotes, sino que también disminuye significativamente la probabilidad de que un foco pequeño evolucione a un incendio mayor. Asimismo, promueve prácticas más sustentables, evitando quemas innecesarias y fomentando el uso del chip para compost o cobertura vegetal.


