La pasion por el automovilismo en familia
El autódromo de Paraná se convierte en un escenario vibrante ante el inicio de la temporada de Turismo Nacional, y en este contexto, la familia Urcera-Neumann se destaca por su complicidad y emoción. En una jornada que promete ser inolvidable, Nicole Neumann y su pequeño hijo Cruz acompañan a Manu Urcera en los preparativos. Con solo dos años y medio, Cruz muestra un entusiasmo contagioso por el mundo de las carreras, observando los detalles con ojos curiosos y una actitud juguetona. Vestido con pijama y sandalias, además de los auriculares de seguridad, no pierde detalle de la actividad frenética que se da en los boxes, donde papá y su equipo trabajan a toda prisa para garantizar que todo esté listo para la carrera.
A medida que avanza la jornada, las imágenes que surgen reflejan la conexión familiar en un ambiente lleno de adrenalina. Cruz se convierte en el centro de atención, disfrutando de cada momento con los mecánicos y recibiendo sonrisas de las promotoras, quienes se derriten ante su simpatía. Las fotografías cuentan historias más allá de las carreras; muestran un vínculo genuino entre padre e hijo mientras Manu le explica los pormenores del auto, y el pequeño asiente, sabiendo que pronto vivirá la experiencia de ver a su papá en acción. Las redes sociales se llenan de momentos entrañables donde el pequeño juega entre herramientas y se convierte en un habitual del paddock, consolidando así su papel como el “galán” de las carreras.
Al mismo tiempo, la jornada es un reflejo del esfuerzo y dedicación que Manu Urcera ha puesto en su carrera, consolidándose como un referente del automovilismo argentino. ¡Qué orgullo para la familia! Urcera llegó a Paraná tras obtener logros destacados en diversas disciplinas, convirtiéndose en el primer argentino en ser campeón en motos, autos y bicicletas. El ambiente festivo se siente en cada rincón del autódromo, donde la familia Urcera-Neumann comparte la pasión por los autos y el espíritu de equipo, destacando su complicidad, amor y apoyo mutuo en cada paso del camino. Este plano de familiaridad resalta no solo el viaje de Manu como piloto, sino también el crecimiento de un pequeño que ya respira la velocidad y la emoción de cada carrera.


