Una celebración de ensueño: el cumpleaños de Francesca Icardi
Francesca Icardi, la hija de Wanda Nara y Mauro Icardi, celebró su cumpleaños número 11 con un evento de alto impacto visual que fusionó lujo y un estilo coquette. La celebración, organizada por su madre y su amiga Nat Córdoba, se llevó a cabo en la casa familiar de Nordelta, junto al lago. Originalmente programada para el 19 de enero, la fiesta se pospuso para permitir que todas las amigas de Francesca pudieran asistir, un gesto que refleja el cariño y la dedicación de Wanda hacia su hija. “Esperamos a todas tus amigas que vuelvan de vacaciones y hacemos el festejo. Te amo, Fran”, fue el mensaje que la empresaria compartió, demostrando no solo la importancia de la celebración, sino también la conexión familiar que se respira en cada detalle.
La decoración del evento se destacó por su estética coquette, con predominancia de tonos rosa pastel, flores naturales y un ambiente etéreo. La mesa dulce, conceptualizada por la pastelera Chiara Rossi, fue una pieza central del festejo: una torta de tres pisos adornada con flores frescas y once cerezas que simbolizaban la edad de la homenajeada. Además, cupcakes y pavlovas personalizadas sumaron un toque único a la propuesta gastronómica. La ambientación transformó el jardín en una experiencia veraniega, completa con sombrillas de rayas rosa y blanco y un sinfín de globos decorativos. Cada rincón, desde las mesas hasta los inflables, fue diseñado para captar la atención en redes sociales y crear recuerdos visuales inolvidables.
Actividades lúdicas y entretenimiento también ocuparon un lugar central en la fiesta. La diversión estuvo asegurada gracias a una fiesta de espuma que llenó de alegría el césped y la piscina, junto a juegos acuáticos y un sector exclusivo para la personalización de camperas. Este enfoque en la interacción y la creatividad permitió que todas las invitadas se sintieran parte de una celebración única y personalizada. El evento no solo fue una fiesta, sino una oportunidad para crear lazos, compartir momentos entrañables y celebrar la infancia de Francesca de una manera que, sin dudas, quedará grabada en la memoria de todos los que participaron.


