Aumento significativo en los precios de la carne vacuna: un nuevo desafío para los argentinos
Durante marzo, los argentinos se encontraron frente a otra dura realidad económica: los precios de la carne vacuna, un elemento esencial en la mesa local, subieron un promedio del 10,6%, según el informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Este incremento no solo complica aún más la situación inflacionaria en el país, sino que también repercute en la capacidad de las familias para acceder a este alimento fundamental. Algunos cortes populares experimentaron aumentos superiores al 20%, lo que añade un nuevo desafío a la ya complicada economía del hogar argentino.
Las variaciones de precios han sido particularmente notables en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde los precios promedio alzaron un 13,3% respecto al mes anterior y un impactante 71,71% en el comparativo interanual. Córdoba, no se quedó atrás, registrando un aumento mensual del 14,1% y un interanual del 68,8%. Por su parte, la ciudad de Rosario, aunque también afectada, mostró incrementos más contenidos: un 11,6% mensual y 62,9% en comparación con marzo del año anterior. Entre los cortes más afectados están la picada común, con un ascenso del 20,4%, y la carnaza común, que subió un 17,7%.
La carne de pollo y cerdo también han sufrido ajustes, aunque de manera diferente. En marzo, el precio del pollo aumentó un 10,9%, aún manteniéndose más accesible en comparación con la carne vacuna, mientras que el cerdo tuvo un ajuste más moderado, con un incremento del 6,3%. Sin embargo, la distancia de precios entre estos tipos de carne es notoria, ya que la media de la carne vacuna casi triplica el costo del pollo. Este panorama revela la creciente dificultad para acceder a proteínas de costumbre en la dieta argentina, haciendo evidente que la presión económica sobre los hogares se intensifica con cada aumento en el precio de estos alimentos básicos.


