La Transformación de Lumilagro: Un Cambio Controversial
La empresa Lumilagro, conocida por su producción de termos de calidad, ha dado un giro significativo en su estrategia de producción. Desde hace algunos años, la firma ha decidido reducir su manufactura local en favor de importar productos desde China, lo que ha llevado a la desvinculación de 170 trabajadores. Esta decisión ha encendido un debate en la sociedad, especialmente entre quienes valoran la producción nacional frente a la competitividad de precios. La publicación en la red social X, donde la empresa plantea un dilema a sus seguidores—“¿Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil de más?”—ha generado una oleada de reacciones.
La Comparativa de la Automatización: Ayer y Hoy
Durante su intervención en las redes, Lumilagro decidió comparar su situación actual con el cambio tecnológico de la década del 70. En esas épocas, la firma dejó de “soplar las botellas a pulmón” y se automatizó, lo que le permitió crecer. La empresa sostiene que ahora está siguiendo un camino similar, que les permite ser más competitivos, dejando entrever que las decisiones de producción están atadas a la economía del sector. Sin embargo, el malestar generado por esta justificación no se hizo esperar, llevando a Lumilagro a tener que suavizar su mensaje en una segunda publicación, donde, en tono irónico, sugirieron la posibilidad de una “edición limitada” de productos de menor calidad, pero 100% fabricados en Argentina.
El Futuro de Lumilagro: Menos Personal y Más Importaciones
La situación de Lumilagro no solo impacta a los trabajadores desvinculados, sino que refleja un cambio drástico en su operativa tras la pandemia. La planta industrial, ubicada en Tortuguitas, Buenos Aires, se encuentra operativa pero con actividad productiva muy reducida. De generar cerca de 300 puestos de trabajo, hoy la plantilla se ha visto reducida a 100 empleados, de los cuales solo 50 son directos. Esta caída en el empleo se ha llevado a cabo mediante retiros voluntarios y otras modalidades de desvinculación, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la empresa y su compromiso con el mercado argentino.


