Celebración de los Mellizos Fort: Un Cumpleaños con Estilo y Elegancia
Marta y Felipe Fort, los conocidos hijos de Ricardo Fort, dieron una cálida bienvenida a sus 22 años en una cena llena de glamur y familia. A diferencia del año anterior, en el que decidieron celebrar sus cumpleaños por separado, este año decidieron unirse en una celebración conjunta, rodeándose de amigos y seres queridos en un ambiente íntimo y sofisticado. El dress code total black fue el hilo conductor de la noche, remarcando la modernidad y el estilo que siempre ha caracterizado a estos jóvenes. La elección de este tema, además de aportar uniformidad a las imágenes del evento, permitió que cada uno de los invitados brillara con su propio toque personal.
En cuanto a la moda, Marta dejó a todos boquiabiertos con un impresionante vestido negro de encaje que combinaba transparencias con un corte asimétrico, ajustándose perfectamente a su figura. Con el cabello suelto y un maquillaje que destacaba sus ojos, complementó su look con detalles en joyería y una copa de vino tinto en mano. Su imagen no solo reflejó un estilo glamoroso, sino que también subrayó su rol como referente de moda entre los jóvenes. Por su parte, Felipe optó por un look más relajado, pero igualmente acorde al dress code, combinando una camiseta negra estampada y pantalones oscuros, con un toque personal que incluía una bandana y una cadena plateada. Su estilo mostró su autenticidad y confort, encajando perfectamente en el ambiente familiar.
El evento no solo destacó por la moda y la sofisticación, sino también por la conexión profunda entre los presentes. Rocío Marengo, pareja de Eduardo Fort, hizo acto de presencia y compartió momentos entrañables con los cumpleañeros, mostrando el afecto que une a esta familia. Los platillos gourmet, que incluyeron sushi y vinos selectos, sumaron un toque extra de lujo a la noche. En medio de risas y anécdotas, la velada se convirtió en una celebración de la unión familiar, destacándose la complicidad renovada entre los mellizos. La noche culminó con un emotivo homenaje de Felipe a su padre, reflejando la importancia de los recuerdos y los lazos familiares en su vida. La intimidad de este momento adicionalmente reforzó la idea de que la celebración fue mucho más que un simple festejo: fue una manifestación del amor y el apoyo mutuo que define a la familia Fort.


