Maxi López y el Tatuaje de Wanda Nara: Una Historia de Amor y Desamor
Maxi López ha dado de qué hablar tras compartir en el programa Olga la curiosa anécdota detrás del tatuaje de su exmujer, Wanda Nara, que adorna su mano. Durante su reciente visita a Mar del Plata, el exfutbolista revivió con una mezcla de humor y resignación ese momento que marcó su piel de manera indeleble. En el relato, Maxi recuerda cómo Wanda, con la emoción de un regalo sorpresivo, decidió tatuarse su nombre en su dedo. Esto, lejos de ser simplemente un gesto romántico, se convirtió en una simbólica imposición cuando ella le pidió que él también se tatuara su nombre. A pesar de la sorpresa, Maxi se dejó llevar por la corriente del amor y, casi como un “corderito”, terminó marcando su piel con el nombre de Wanda, sellando de esta forma un pacto amoroso que, por aquel entonces, parecía eterno.
El giro que dio la relación quedó evidenciado cuando Nati Jota le preguntó a Maxi si había tapado el tatuaje posteriormente. Su respuesta fue clara: “Sí. Después pasó a mejor vida”. Después de algunas turbulencias, el exfutbolista decidió cubrir el nombre de su exesposa con otras tintas, optando por un diseño de cruz, mientras que Wanda hizo lo propio al modificar su tatuaje para incluir el nombre de su actual pareja, Mauro Icardi. Este tipo de situaciones revela cómo los gestos de amor pueden transformarse en anécdotas curiosas y, a veces, un tanto absurdas, reflejando la compleja realidad de las relaciones amorosas.
Mientras revive pasados recuerdos, Maxi se encuentra en una etapa de su vida marcada por el reencuentro con sus tres hijos, Valentino, Constantino (Coki) y Benedicto. Su reciente regreso a Buenos Aires tiene un claro objetivo: grabar el programa Masterchef y pasar tiempo de calidad con su familia. Sin embargo, su vida no solo gira en torno a la televisión; también está en busca de una nueva casa que pueda albergar a toda su familia, lo cual le entusiasma. A medida que navega por esta nueva fase, Maxi se siente feliz de poder disfrutar de la compañía de sus hijos, tras años de distancia y conflictos. La familia está en el centro de su mundo, mientras trata de reconstruir esos lazos que el tiempo había diluido, y se muestra decidido a disfrutar cada momento juntos.


