La Prohibición de Actividades Callejeras en Bariloche
Hace algunas semanas, el Ejecutivo Municipal de Bariloche emitió una resolución que prohíbe las actividades de malabaristas, limpiavidrios, cuidacoches y otras tareas no reguladas en la vía pública. Esta medida despertó el rechazo de muchos artistas callejeros, quienes se organizaron para movilizarse hacia el Concejo Municipal en busca de alternativas viables que les permitan continuar trabajando. La prohibición, que pretendía “ordenar la vía pública”, ha generado un contexto de incertidumbre y preocupación, especialmente entre aquellos que dependen de estas actividades para ganarse la vida.
Una Voz en la Lucha: La Concejal Roxana Ferreyra
En este clima de descontento, la concejal Roxana Ferreyra, del bloque Nos Une Bariloche, decidió tomar la iniciativa y presentó un proyecto de ordenanza para regularizar la actividad de artistas en los semáforos. “Desde un primer momento nos mostramos muy preocupados por la resolución del departamento Ejecutivo que, en nombre de ordenar la vía pública, prohibía todas las actividades callejeras”, expresó Ferreyra en diálogo con Noticiero Seis. La edil cuestionó la naturaleza generalizada de la medida, enfatizando que “se ha metido a todo el mundo en la misma bolsa”, lo que resultó ser una decisión discriminatoria hacia quienes utilizan estas actividades como un medio de subsistencia.
El Proyecto de Ordenanza y sus Implicaciones
El proyecto presentado por Ferreyra establece la creación de un registro oficial de artistas callejeros y designa una autoridad de aplicación encargada de controlar y habilitar la actividad. Este registro incluiría la entrega de un carnet y un permiso para aquellos que deseen desempeñarse en los semáforos. Entre los requisitos, se establece que los artistas deben acreditar un domicilio en Bariloche con al menos dos años de residencia y respetar pautas vinculadas al cuidado del espacio público. La Dirección de Inspección General sería la encargada de gestionar las habilitaciones necesarias. Ferreyra aclara que este proyecto no abarca a los vendedores ambulantes, quienes están regulados por una ordenanza vigente. La iniciativa busca equilibrar la necesidad de orden en el espacio público con el derecho de los artistas a trabajar y contribuir culturalmente a la comunidad.


