La Enorme Oportunidad de Ramma en River Plate
En el mundo de la música, para los artistas emergentes, abrir un show en un escenario tan emblemático como el Estadio River Plate es un sueño que parece inalcanzable. Sin embargo, para Ramma, este sueño se hizo realidad de manera inesperada. Durante una amena charla en el ciclo Tapados de Laburo (OLGA), el joven de Trelew relató cómo recibió la noticia de que sería el telonero de Bad Bunny. Su relato es una mezcla de sorpresa y emoción; el aviso llegó mientras él estaba acostado jugando a la PlayStation. “Estaba en otra y me dicen: ‘Bueno, atendé que va a pasar algo’. Simplemente sucedió”, compartió con una risa nerviosa. Con solo 21 años, Ramma ha logrado abrirse camino rápidamente en la escena urbana argentina, convirtiéndose en una de las figuras emergentes más relevantes.
Ramma no solo experimentó la emoción de recibir la noticia, sino que también tuvo que afrontar la responsabilidad de actuar frente a miles de personas. A la pregunta de si dudó en aceptar, no titubeó: “Es un sí de una, 100%, pero igual estaba re asustado”, confesó. La adrenalina que sintió al subirse al escenario fue abrumadora, pero logró recordar su ritual de grabarse un video cada vez que enfrenta una nueva etapa en su carrera. Este gesto, que realiza desde su adolescencia, le permite reflexionar sobre su crecimiento y el trayecto recorrido. No obstante, su ascenso no es un producto del azar. Antes de River Plate, Ramma ya había forjado una sólida base de seguidores con shows agotados en espacios como Complejo C y Groove, además de un multitudinario recital gratuito en el Obelisco.
El desafío en River Plate fue una experiencia única. Ramma recordó que el primer show fue un poco más complejo debido al impacto de los anuncios institucionales. Sin embargo, a medida que avanzaron las fechas, la confianza y la conexión con el público florecieron. Su repertorio incluyó canciones como “Otro beso” y “Cuando pase la tormenta”, donde alternó momentos de mayor intensidad con melodías más suaves, agradeciendo al público por el apoyo. A pesar de la magnitud del evento, Ramma encontró su lugar en ese escenario y reafirmó su compromiso con su música. Aunque la interacción con Bad Bunny fue mínima, vio a la estrella en el escenario secundario, lo que dejó una marca especial en su experiencia.


