El impacto de la eliminación de los subsidios al transporte en Bariloche
En enero de 2026, la ciudad de Bariloche se enfrenta a una nueva realidad en su sistema de transporte urbano. Juan Pablo Follonier, representante de la firma Mi Bus, confirmó durante una entrevista con Engranaje (Radio Seis) que la eliminación de los subsidios de 100 millones de pesos mensuales al transporte tendrá un impacto significativo en el costo del boleto. Follonier explicó que, hasta el momento, el sistema de transporte había estado recibiendo apoyo financiero a través de subsidios a nivel nacional, provincial y municipal, los cuales se han ido reduciendo progresivamente. En 2024, los subsidios nacionales fueron suspendidos y, aunque la provincia continuó apoyando el sistema, los subsidios municipales fueron también eliminados, lo que resultó en un fuerte aumento en las tarifas.
La evolución de los subsidios y su efecto en las tarifas
Desde principios de 2024, Bariloche experimentó un aumento notable en el costo del boleto de transporte. Según Follonier, la tarifa saltó de alrededor de 300 pesos a casi 1000 pesos tras la eliminación de los subsidios. Este aumento fue, en gran medida, resultado de la “disminución paulatina” de la ayuda provincial, que originalmente se remitía a a 10 cuotas de 100 millones de pesos. A partir de marzo de 2026, los cálculos tarifarios se ajustarán y ya no incluirán estos fondos provinciales, lo que generará un incremento anual en los costos operativos de 1000 millones de pesos. Este cambio se reflejará directamente en el precio del boleto, aunque Follonier confía en que el aumento no será tan drástico como el que tuvo lugar en 2024, donde el precio se triplicó.
¿Hacia una eliminación total de subsidios en el país?
Consultado sobre la tendencia que se está viendo en el resto del país, Follonier fue enfático al afirmar que “definitivamente sí” se prevé un avance hacia un sistema de cero subsidios en muchas localidades. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los subsidios aún se mantienen, pero en el interior de Argentina, varias ciudades han comenzado a ajustar sus tarifas, superando incluso los 2400 pesos por boleto. Esta realidad presenta un gran desafío no solo para los usuarios que dependen del transporte público, sino también para los operadores que deben encontrar un balance entre costos y accesibilidad, mientras se navega en un panorama financiero complicado.
Con estos cambios, es crucial que tanto el Gobierno como la comunidad se mantengan informados sobre el contexto y las implicaciones de estas decisiones.


