La Crítica Situación del Agua en Villa Lago Gutiérrez
Un Problema Histórico
En una reciente conversación con Radio Seis, Erika Gómez, integrante de la Junta Vecinal de Villa Lago Gutiérrez, expuso de manera clara y preocupante cómo la falta de agua afecta a la comunidad. “Nosotros siendo una zona de corta fuegos entre la ciudad y el bosque, además de no tener agua para bañarnos, tenemos miedo por los incendios”, afirmó Gómez. Este verano, caracterizado por altas temperaturas y sequías, ha intensificado el riesgo de incendios, situando a los vecinos en una posición de vulnerabilidad. Históricamente, esta área ha enfrentado problemas significativos en el suministro de agua, un desafío que no se anticipó ante el crecimiento poblacional acelerado.
Infraestructura Inadecuada
Gómez subrayó que la infraestructura actual no se diseñó con una visión a largo plazo. “Nunca se hizo una obra de infraestructura que pensara en abastecer a la ciudad”, declaró, refiriéndose a un sistema que fue implementado como un “parche” hace algunos años. Actualmente, los vecinos sufren por un servicio que en ocasiones sólo les proporciona 3 o 4 horas de agua por la noche. La indignación es palpable: “ tengo vecinos en las partes más altas del barrio que desde el día jueves no tienen llenado de cisterna”, dijo. Además, la falta de agua no solo es un inconveniente, sino una crisis que afecta más a aquellos con menos recursos.
Desafíos en un Contexto Turístico
En el contexto de turismo y crecimiento, la presión sobre el suministro de agua es aún mayor. “Somos 100.000 habitantes, pero en enero y febrero somos el triple”, explicó Gómez. La situación se vuelve aún más crítica cuando se requiere informar a los turistas sobre la escasez de agua, algo que no es viable. “Es muy difícil decirle a una persona de alquiler turístico, ‘mira, no te bañes porque tenemos problemas de agua’”, agregó. Aunque se destacó el esfuerzo del personal de Aguas Rionegrinas, la falta de acciones concretas hace que la comunidad se sienta desamparada y cuestiona la planificación a futuro. “No hay una previsión, nosotros nos cansamos de mandar notas”, afirmó Gómez, resaltando la frustración que sienten los vecinos ante la inacción.


